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La obra se representó el viernes en el Maestro Padilla y en el reparto también contó con la participación de la ejidense Sole Palmero
Remedios Cervantes acompañada de un actor con mucha veteranía y experiencia protagonizó el pasado viernes en el Auditorio Municipal Maestro Padilla la obra de teatro Confidencias muy íntimas. En este montaje también destaca la presencia de la actriz ejidense Sole Palmero y de Juan Fernández. Se trataba del segundo proyecto de la productora, Alikindoi, de Cervantes, en esta ocasión en compañía de Sole Palmero con quien comparte escenario y proyecto empresarial.
Confidencias muy íntimas cuenta con un guión escrito por Jérôme Tonnerre para el cine, adaptada al teatro. La traducción al castellano ha sido obra de Antonio Albert y Juan Luis Iborra, ya que el guión original está escrito en francés. En ‘Confidencias muy íntimas’, Ana (Remedios Cervantes) es una mujer que sufre una crisis de ansiedad y necesita hablar con alguien. Acude al psicólogo, pero se equivoca de puerta y da con un asesor financiero, Miguel (Manuel Tejada), a quien empieza a desnudar su alma.
Completan el reparto el verdadero psicólogo (Juan Fernández), quien da consejos a Miguel sobre cómo debe de tratar a Ana en sus falsas sesiones de psicoanálisis, y Alicia (Sole Palmero), la ex pareja sentimental de Miguel. Aparentemente la trama es sencilla, pero en el fondo tiene sus complicaciones y aparte también conlleva muchos mensajes. El principal es tratar la soledad, puesto que muchas personas a veces están acompañadas pero en el fondo se sienten solos.
Seguro que más de una persona ha sentido alguna vez en su vida la sensación de que no tiene a nadie al que contarle sus problemas, con el que compartir sus inquietudes; sobre todo en una sociedad en la que una mayor parte de la gente se ha acostumbrado a hablar por el móvil o escribir con una máquina más que a hablar con las personas, cara a cara. Ese es el interesante mensaje en el que se basaba este montaje.
La actriz malagueña Remedios Cervantes muestra en la obra los años que lleva en el mundo del teatro y se apreció muy segura en todo momento. Su papel de una cuarentona en plena crisis de matrimonio que víctima de un ataque de ansiedad decide acudir al psicólogo, aunque su dislexia la llevó a una puerta equivocada, la de un asesor financiero que se convirtió en su principal confidente.
Manuel Tejada es un veterano de la escena, siempre recordado por Cañas y Barro, se mostró en todo momento natural, con un gran dominio de cada escena y sobre todo, pone también unas notas de humor con sus comentarios en algunos momentos de la obra. Sole Palmero también demuestra que lleva en las venas la interpretación y está excepcional en su papel de la expareja del asesor fiscal.
El público guardó en todo momento un gran silencio mientras se desarrollaba la obra, y al final aplaudieron cuando los actores se despidieron. La obra tiene grandes momentos donde brilla el gran acierto de contar con un director como Iborra, una persona que conoce el ritmo en el teatro como pocos.