Hemeroteca :: 08/02/2010
José María Jiménez
Esta columna se emite los viernes en Onda Cero-Almería ( 1.341 O.M.) dentro del programa “Almería en la Onda”, a partir de las 13h. 35’.








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Uno de los bocados más apetecibles de cuantos ofrece el suculento menú de nuestro literario Siglo de Oro lo suministra la picaresca, gozne sobre el que pivota nada menos que la fundación de la novela en Occidente. Que la celebración de las Jornadas de Teatro del Siglo de Oro coincida con las últimas ráfagas salidas de los inflados carrillos de Eolo en su ocaso demuestra que al azar le gusta demorarse en los detalles. Y ya puestos más culteranos que conceptistas les propongo el siguiente ejercicio: yo pronuncio el nombre de alguna de las obras que se programan dentro de esta edición de las Jornadas y ustedes buscan por su cuenta la correspondencia en esa farsa con morcillas de tragicomedia conocida como ‘Operación Poniente’ . Por ejemplo, ¿quién sería “La Patrañuela”, una pieza que se estrena el próximo jueves? ¿O a qué aspecto del sumario sería aplicable lo de “Esconded las gallinas”, un montaje sobre varios autores clásicos? ¿ Hay algún personaje aficionado a salir por la radio al que cuadre “Y los entremeses se vuelvan loas” ? ¿Y quién sería “El rufián cobarde”, esa obra de Lope de Rueda llevada al radioteatro (y gracias por seguir nuestra estela)? No hay que ser muy perspicaz para encontrar una vinculación con “Volpone o el zorro”, sobre todo teniendo en cuenta que uno de los personajes atiende por Corbaccio o Cobracco, que existen las semejanzas fonéticas y que, en suma, se trata de un avaricioso. Más hay que afinar para hallar el encaje en el montaje estrella de esta edición, el Ricardo III de Shakespeare. Recuerden que el último York ha pasado a la historia, a parte de su gusto por la sangre siempre que fuera ajena, por pronunciar la frase –‘Mi reino por un caballo’. Aquí sólo tenemos una burra, y además enterrada sin honores, pero es que siempre ha habido clases.

Nota Bene: La música más pertinente para ilustrar los siguientes cuartetos corresponde, naturalmente, a las propias Jornadas. Hace dos años, en el 25 aniversario, el todavía incombustible Antonio Serrano encargó a Juanma Cidrón una música conmemorativa. El trabajo se llamó “…de la sombra y de la espuma…”, una remembranza de Calderón. El concierto, inolvidable, tuvo lugar en el Convento de las Puras. Nunca un theremin se modeló de forma más modulada ( ya que, en puridad, es un instrumento que no se llega a tocar físicamente), ni un teclado tañó tan libre. Pena que un error infantil impidiera su grabación (y pena también que la soprano no tuviera su día). Meses después, el trabajo era grabado con algunos de los brillos del concierto original. Si preguntan donde deben, todavía se puede conseguir.


Con lo previsibles que somos los periodistas, resulta curioso comprobar el escaso juego que ha dado el evidente paralelismo temporal entre la defenestración de Martín Soler y el calendario litúrgico; con un pie todavía en Cuaresma y a las puertas de la semana de pasión.  Ateo confeso (el agnosticismo no pasa de ser un acné  juvenil), reivindico sin embargo el estudio de la historia llamada “sagrada” por los adeptos.  Sólo así es posible trazar correlatos como el que aquí viene a cuento.  Porque si bien es cierto que Soler tuvo sus palmas ( y loas mediáticas) dominicales,  y a continuación el llanto y crujir de dientes con su ‘descensus ad inferos’, no debe olvidarse que en el relato original,  finalmente, se produjo una resurrección.  Puesto que hablamos de quejidos, nada más apropiado para la banda sonora que esta saeta que percutía más que soplaba  el gran Miles Davis.


El florentino Maquiavelo ha creado escuela en el Poniente. La caterva dirigente cree sabérselas todas a base de engañarse unos a otros con la excusa de burlarnos a todos. Agentes dobles y triples, mensajes cifrados y ocultos, un futuro político que cabe en una servilleta; entrado ya el siglo XXI y pareciera el XVII, hasta con su mesón sevillano. Si de Monipodios y pícaros hablamos debemos remontarnos a la ingrávida música de entonces para poner fondo al siguiente cuarteto.

http://www.arsis.es/Paginas/Referencias/E.Contarini.html (*)

La columna de hoy se titula “La perplejidad de la elección”. Si no les parece demasiado críptico comenzar así tras el desvelado sumario del “Caso Poniente”, entonces podemos continuar.

El asunto queda algo a trasmano, pero qué significa el tiempo y sus ficciones cuando hablamos de esa cápsula anacrónica que es la Universidad, entre ‘galbánica’ (con b) y frenética .  El frenesí lo han aportado los lobos grises de la Autónoma barcelonesa,  a cuenta de un intercambio de pareceres no demasiado educado con una diputada de floral nombre. La galbana, nuestra inefable Universidad almeriense.

Por debajo de las evidentes diferencias y latitudes, subyace la misma idea de ajustarse a un guión previsible en el que son nulas las  intenciones de alterar el ‘statu quo’.

Uno se imagina que un hipotético intercambio de papeles sólo tendría como consecuencia la adecuación nada traumática a la nueva situación. Pero vayamos con lo nuestro. La más reciente muestra de esa abulia crítica que desde siempre arrastra nuestra ‘Alma mater’ la hemos tenido con motivo de la última entrega de la medalla de oro de la institución.

Que el galardonado, Juan Cano,  haya sido un antiguo catedrático de la propia Universidad, por lo demás receptor de conferencias y cursos, y que el rector usara su discurso para justificar el compadreo, no hace más que abundar en lo predecible de algunos comportamientos.  “Si lo proclamamos a los cuatro vientos”, trompeteó más que leyó Pedro Molina, “ no es por mera autocomplacencia, para mirarnos el ombligo o por pura autosatisfacción”.

Que es decir lo mismo tres veces seguidas en una misma frase.  Pero lo peor no es la tautología.  El rector continuó “…(el galardón) es para enviar un mensaje a la sociedad en su conjunto de que, como ha dicho el consejero (por Martín Soler),  es una obligación moral reconocer el mérito, el trabajo bien hecho y la actitud de servicio público”. Alguno de los múltiples asesores, comunicadores y otras gramíneas que fatigan esas moquetas debería haber advertido al rector de los peligros de los saltos temporales.  Porque si lee un discurso previamente escrito y hace referencia a lo dicho poco antes por otro interviniente, sólo caben dos posibilidades: o quien se lo ha escrito es vidente, o era partícipe del discurso anterior.

Lo que resulta sospechoso en ambos supuestos. También existe otra posibilidad, es cierto, pero no me atrevo a pensar que el rector hubiera decidido de forma espontánea incluir la referencia al consejero Soler sólo para quedar bien con él.  Uno de los riesgos en este tipo de actos es que el almíbar nunca parece suficientemente dulce.  De modo que a esas loas contestó el galardonado,  Juan Cano Bueso, presidente del Consejo Consultivo de Andalucía:  “La Universidad de Almería, según se percibe claramente, ocupa  en la provincia y más allá de ella, un potente lugar de referencia ética y moral, un liderazgo espiritual, si se quiere”.  Queremos, ¡qué caramba!  Perciba quien lo perciba “claramente”, esté donde esté ese “más allá”,  signifique lo que signifique eso de “potente lugar” y sea lo que sea el “liderazgo espiritual”.  Y, ya desbocado,  continuó: “... en esta atmósfera cargada no siempre de energía positiva, ( la Universidad de Almería) supone una red de seguridad para la promoción de una conciencia crítica, para la formación de una opinión pública libre, plural, abierta y democrática tan necesaria siempre, en especial ante la situación económica y social,  que nos demanda a preguntarnos no qué puede hacer el Estado por nosotros, sino qué podemos hacer por nuestro país.”  Ignoro, porque las crónicas no lo especifican, si tras la arenga de corolario kennedyano los asistentes se cogieron de las manos y así, hermanados en la nueva fe,  se juramentaron para lograr (no olviden lo de “referencia ética y moral”, espero que planetaria)  el Nobel de la Paz para la Universidad de Almería.  ¿Entienden ahora por qué hace un par de años la medalla fue para la guatemalteca Rigoberta Menchú, ganadora en el año 1992 de un premio por el que, por cierto,  han desfilado personajes tan siniestros como Henry Kissinger y Le Duc Tho( que al menos tuvo la decencia de rechazarlo)?  Descartados los apolillados sones de la tuna, no se me ocurre ilustración musical más adecuada que ese himno al peloteo que es el ‘Gaudeamus igitur’.  Eso sí, para ser aún más acorde con el espíritu de los discursos que hemos escuchado, debe mutar sus habituales gorgoritos civiles por el recio  aire de las marchas militares.


B.T. El discurso cometido, con motivo del Día de Andalucía, por la profesora en excedencia de la Universidad de Almería, y a la sazón presidenta del parlamento autonómico, ha sido unánimemente percibido como una invectiva contra quienes osan cuestionar las excelencias de la afamada clase política andaluza. Iba a escribir ‘casta’, pero después de las nada veladas amenazas lanzadas por Fuensanta Coves, casi no me atrevo. Decía la ínclita vecina de Rodalquilar, aupada al segundo mayor rango protocolario de la región por acaparar de forma usuraria los principales y casi exclusivos méritos requeridos, ser mujer y poseer perfil de cariátide, que “Cuidado, mucho cuidado” con las “voces que han intentado socavar los cimientos de nuestro actual (el subrayado es mío) Estado de Derecho”. Según la Excelentísima “el primer punto del ataque” consiste en “generar una corriente de rechazo al propio sistema de comunidades autónomas con argumentos del todo falaces”. Podría parecer que se refiere a las burguesas veleidades de ‘rancho aparte’ de sus correligionarios catalanes, aunque sin dudad debe ser alguna forma local de ‘Fata Morgana’. Pero nuestra intrépida amazona alberga más flechas en su carcaj. “Si primero se descalifica al sistema, en un plano paralelo se vitupera a sus representantes; ése es el segundo flanco de ataque, una reprobación genérica y sin matices; otra mezcolanza que debemos atajar”. Pues bien, bajo ese superávit de signos de puntuación se descubre al verdadero destinatario de su dicterio. Ese “debemos” lo dirige, no a la ciudadanía que es la que más frecuentemente recurre a términos indiscriminados cuando tiene ocasión de expresarse, sino al resto de compañeros de fatigas y escaños. A la espera de comprobar el grado de seguimiento de la propuesta entre sus señorías y, sobre todo, si es con ‘alfa privativa’ o de forma textual como hay que entender eso de ‘atajar’, la frase sorprendentemente cercana al “Prietas las filas…” con que ilustrar musicalmente los siguientes cuartetos.


B.T. El griego que aquí ‘zobra’ es menos vitalista que el interpretado por Anthony Quinn en aquella película casi homónima. Pero, a lo que parece, igual de pícaro. El griego en cuestión vivió hace 2.400 años, se llamó Protágoras y si ‘zobra’ es porque el obispo de Almería, Adolfo González, ha desactivado su frase más recordada, “ El hombre es la medida de todas las cosas”. El ocupante provisional del Palacio Obispal, en un mensaje dirigido el Miércoles de Ceniza a fieles y hermanos cofrades, corrige al sofista al asegurar que “Cuando el hombre hace de sí mismo la medida de todas las cosas, corre gravemente el riesgo de confundir el mundo con sus fantasías y quimeras”. Esto lo dice quien acoge la Santísima Trinidad y otras elucubraciones bajo el protector y versátil manto de la fe. La frase que he entresacado corresponde a una reflexión más amplia sobre la crisis social y económica que contiene otras perlas, como la que afirma que esa crisis “deja al descubierto el mal de una sociedad insegura” ya que “sin valores morales, que tienen su fundamento en Dios, el hombre y la sociedad ponen en peligro sus mejores logros”. Entre los que, por cierto, yo citaría la separación entre Iglesia y Estado, a la que la primera ha sido siempre tan renuente. Curiosa, además, esa vinculación entre crisis económica y crisis moral que suena, pro domo sua, a castigo divino por rezar poco. Curiosa también la coincidencia entre la nuestra y la griega Abdera natal de Protágoras. Por eso qué mejor música que el sirtaki sobre el mar en blanco y negro que nos hermana.


B.T. Debería ser obligatorio adornar el frontispicio de todas las sedes políticas con el lema “Cuidado con las entrevistas”.  Artefacto  que carga la ambición, artilla la presunción y dispara la vanidad. Fijémonos en la que la flamante portavoz del PP andaluz, Rosario Soto,  ha despachado al compañero Miguel Cabrera (El Mundo, 13-II-2010, pág. 28).  Entre la poblada hojarasca de tópicos y lugares comunes a los que se adhiere con un vivo entusiasmo juvenil, destaca lo campanuda que se pone cuando trata de contestar al lema del próximo congreso del Psoe-A, ese del “Andalucía. Ganamos el futuro” que tantas dudas gramaticales le ha costado a su organizador.  Dice nuestra heroína, y uno la imagina fijando la mirada en el horizonte mientras el viento intenta vanamente ondear su lacia melena, que  “Quien frena el presente, difícilmente gana el futuro”. Salvo, espero, el suicida al borde del precipicio que no termina de decidirse en dar un paso al frente.  El problema de las entrevistas es que cualquiera puede un buen día blandirlas como argumentos arrojadizos y resaltar, verbi gratia,  lo paradójico que resulta oírla denunciar la diferencia salarial entre hombres y mujeres.  Sobre todo tras saberse, vía denuncia de la oposición municipal, que percibirá 4.800 euros al mes de un ayuntamiento en el que no estará más que de forma simbólica. ¿ O en realidad no se estará quejando de que, sin en vez de “portavoza” fuera portavoz,  cobraría aún más?  Quizá ése sea el ejemplo de austeridad y contención del gasto público que sus jefes en Sevilla y en Madrid están pregonando.  Por eso qué mejor que ilustrar los cuartetos huyendo de la obviedad que conduciría a elegir “La bien pagá” y, en su lugar, programar como fondo musical el “Masochism tango” de la familia Addams, que aúna lo afortunado del título y su adecuación a nuestro sufrido papel de comparsas paganos con la inocente broma, y por la que pido perdón por anticipado,  de los parecidos verosímiles.

 


B.T. La ignominia, como todos los desastres morales, necesita ser continuamente aventada para no quemarse en la ceniza fría de sus contradicciones. La imagen de unos ancianos llevados a un pleno con la nada edificante misión de servir de pantalla de protección ante las protestas de unos trabajadores previsiblemente cabreados, forma ya parte de la secuencia de escenas bochornosas con que la clase dirigente de El Ejido parece celebrar cada comienzo de década. Pero lo de los adolescentes de las Juventudes del PAL enviados al mismo pleno para arropar a su cúpula directiva es, casi, peor. Jubilados engañados e impúberes esquiroles. Como para tener fe en la reciedumbre de la raza. Y el estrambote, esta vez en forma de oxímoron: que haya que denunciar la falta de vergüenza ajena destapando la propia. Por eso, sobre todo tras el metafórico llamamiento al alzamiento en armas, qué mejor que ilustrar el episodio con el fondo musical del “Ça ira”, el verdadero himno revolucionario (ensombrecido por esa ramplona marcha militar conocida como La Marsellesa). A la postre estamos hablando de “sans-culottes”, literalmente “sin calzones”.


B.T.  El arbitrio vuelve con sus manos tiznadas. Si es que alguna vez se había ido. Por su desfachatez recuerda el caso del ayuntamiento de Adra y su repentino entusiasmo por las buenas formas tras contratar a un técnico y a una jefa de Protocolo, a la sazón esposo de la alcaldesa y su socia, una cuestión, estoy seguro,  meramente circunstancial.  Ahora ha sido la Autoridad Portuaria, con la inefable Trinidad Cabeo al frente, la que ha convocado un concurso-oposición de Técnico en Comunicación e Imagen.  Que el asunto tiene truco se intuye desde ese “técnico”,  abierto a la interpretación,  hasta el baremo de puntuación que prima sobre la condición de informador la de experto en tareas tales como “intermodalidad” o “relaciones laborales”.  Con la honrosa excepción de Ideal,  los diarios de Almería no han parecido muy interesados en recoger la denuncia de la Asociación de Periodistas. ¿Debería extrañarnos cuando la tradición ha consistido precisamente en eso cuando situaciones parecidas han tenido lugar en instituciones varias, llámese Diputación, Universidad , Junta o ayuntamientos?  Así pues, si de defender a los propios se trata desde la Autoridad Portuaria, qué mejor música de fondo que la inmortal “Mon homme”.  Eso sí, me resisto a ilustrar asunto tan pedestre con la inolvidable y quebrada voz de Billie Holiday. Mucho más adecuada, sin duda, esta versión de Sara Montiel, tan acartonada como esos fondos pintados.  http://www.youtube.com/watch?v=AHJLg2ZCGI8&feature=related


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  • En nuestra última comparecencia nos despedíamos del año con un adiós, siquiera temporal, el de Diego Cervantes, y empezamos el nuevo con otro, este, me temo, menos pasajero( y aún otro más, sobrevenido cuando ya tenía ultimado el escrito, el del “Curri”, curioso apelativo-diminutivo para un señor que siempre me pareció muy serio). En los últimos tiempos el fotógrafo Manuel Falces se había convertido en el reverso de lo que se estila en Andalucía en general, y en Almería en particular, como modelo de las relaciones entre artista y poder. Si durante años se le permitió, contra el sentido común, mantenerse al frente del Centro Andaluz de la Fotografía a pesar de su enfermedad ( lo caritativo hubiera sido una salida honrosa), cuando los estragos ya fueron evidentes se le vino encima un alud de ninguneo que ha culminado con ese postrero ejemplo de lo que supone aquí morir artista sin pertenecer a secta alguna, ni ideológica, ni folcklórica. Así ha sido despedido Manuel Falces, sin homenajes, sin evocación que merezca tal nombre, sin reivindicación. Parece un reproche pero apenas es una constatación. Y, por lo demás, sospecho que al bueno de Manuel ( aunque unamunianamente nada mártir) ese tipo de gestos, a estas alturas, también le hubiera provocado más displicencia que irritación. Así que quizá lo mejor sea acompañar estos peculiares cuartetos con la canción de Lennon que, él mismo lo ha contado, le sirvió de inspiración para aquella fantástica idea hecha realidad que fue Imagina.


    Bien, pues ya está. Se ha ido Diego Cervantes, el que daba cierta vida al Ayuntamiento de Almería, especialmente en esas plúmbeas sesiones de funcionarios de covachuela, llamadas en otros ámbitos plenos. ¿Quién practicará ahora con igual donaire la esgrima verbal, esos ejercicios espirituales que han sido de lo poco salvable en los últimos años? ¿No hay en la bancada socialista quien haya aprendido/aprehendido en todo este tiempo, a pesar de estar situada justo enfrente, y no sólo en sentido locativo? Nota bene: qué mejor que, a la hora de la despedida, entonar junto a Vera Lynn el “We’ll meet again” con que Kubrik ponía fin a aquella parodia sombría y excelsa que fue “Dr. Strangelove”. 


    El periódico titula así: “ La Diputación y el Instituto Andaluz de la Mujer convocan un acto de homenaje a la mujer asesinada por su marido en Cóbdar”. Nada dice sobre el hermano del victimario, enfermo de Alzheimer y asesinado igualmente en el mismo suceso. Para él no hay homenajes ni recuerdos. ¿Es esto lo que debemos entender por “discriminación positiva”? Nota bene: para una mejor comprensión se recomienda escuchar de fondo el Requiem de Mozart, especialmente cuando ataca el “Confutatis maledictis” , que traducido podría ser algo así como “Rechazados los malditos”.


    La noticia, perdida en el tráfago del periódico, dice así: “Detenidos dos individuos por robar tapas de alcantarilla en la zona del Quemadero”. El asomo de asombro inicial da paso a la estupefacción cuando, tras un somero repaso por la prensa, descubro que el fenómeno es general en este país, tan propenso por cierto a los bajos fondos.

    Estupefacta anda la audiencia.

    Mira con perplejidad y asombro,
    la nueva modalidad de robo
    que más que hurto, es ciencia.


    La noticia dice así:” Pedro Molina y Juan Carlos Usero han enseñado la Diputación a los estudiantes de Erasmus. Medio centenar de alumnos de Francia, Italia, Alemania y Polonia han recibido una clase práctica sobre la organización política de la provincia, representada en la Diputación. Ambos les han pedido que aprovechen su estancia, que estudien y aprendan el idioma, pero también que disfruten del tiempo libre, del paisaje y de la gastronomía”.
    Primera acotación : ¿ De verdad es necesario que en el extranjero se conozca cómo funciona realmente nuestra Diputación?
    Segunda acotación: ¿ Alguien piensa en serio que los estudiantes necesitan a estas lumbreras para descifrar el significado de la palabra “botellón”?

    Del Poniente al Levante, el urbanismo rampante no hay quien lo aguante. Pongan de fondo musical “La casita de papel”, en la versión de la Orquesta Topolino, y estos peculiares cuartetos adquirirán todo el sentido.


    Ahora sopla fuerte el Levante
    y no se llama “Costurero”.
    Bastante menos pinturero
    y sin muñecas por delante.

    Hablamos también de urbanismo,
    de dinero y de trincones,
    que en mencionando millones
    todo es hablar de lo mismo.

    Lleno está de mamarrachos
    • tanto cargo y tanta carga-,
    hay por ahí quien farda
    de llevarse apenas un cacho.

    ¿ Los ingleses hacen aquí de chinos?
    ¿O en este aquelarre de casas
    donde todos van a por la pasta,
    no querrían darnos el timo?

    Entre alamedas e idas
    díjolo ya el poeta:
    O está perdida Arboleas,
    o es “La arboleda perdida”.


    Este es una respuesta al del diputado del PAL Ángel Díaz, y no corresponde a la serie de los emitidos en Onda Cero Almería

    Un correligionario del encarcelado alcalde de El Ejido, el diputado provincial Ángel Díaz Suárez, ha tenido el valor de encabezar la única defensa que con visos de tal ha logrado articular su desmedrado entorno y que, por las trazas y los trazos, se intuye menos confuso que temeroso. Y asaz enemigo de la gramática española. La gallardía del gesto merece tener, al menos, una respuesta. Hela aquí.

    Juntáronse a cenar dos vascos
    en amigable compaña
    y después de hablar de Ex-paña
    alumbrósele a uno el casco.

    “Ideas tengo”, dijo Patxi.
    “Si en comer tenemos base,
    demos, pues, unas clases.
    Seamos maestros, mecáchis”

    Pero hombres de Dios, ingratos.
    aquí ese invento no es nuevo.
    En Almería existe hace ya un huevo.
    Vamos, que fue hace un rato.



    No miento, digo verdad
    ¿Dónde acogen este enredo?
    ¿ Y dónde eligen a dedo?
    Está claro; en la Universidad

    Estudios son de Comercio
    para escanciar y tragar.
    De menos meter que sacar
    los diplomas del Bebercio.

    Si lo dirige Zapata
    (nada entre dos platos),
    pagaremos por bueno el pato,
    aunque sea mala la pata.


    El titular periodístico acusa:” La ex-directora de El Acebuche, Clotilde Berzosa, mantiene una casa en la cárcel, a pesar de que fue cesada en junio”. Si de fondo suena “Jailhouse rock”, (¡house!), seguro que se entiende todo.

    Qué contenta está Clotilde,
    Berzosa es su apellido,
    a pesar de haberse ido
    pasa aquí todos los “findes”.

    Directora fue de la prisión,
    disfruta aún de casa ajena,
    que con pan hay menos penas
    y se ahorra una un pastón.

    Cambiose al fin de morada
    • también de barrotes y rayas-,
    pero está lejos la playa
    pues de aquí marchó a Granada .

    Llorando quedó Clotilde,
    vedla por vados y puentes,
    alelada, ida, ausente,
    como a quien falta una tilde.

    Clotilde tuvo una idea:
    “Si prolongo la ocasión,
    seguiré tomando el sol.
    Antes morena que rea”.

    Como al ahorcado la soga
    mencionar es fea costumbre,
    igual torrarse a la lumbre
    junto al que cumple a la sombra.


    Esta columna se emite los todos los viernes en el programa “Almería en la Onda” de Onda Cero-Almería, en torno a las 13h.35’. Para una más cabal comprensión se recomienda acompañar esta lectura de la audición del “Requiem aeternam” de W.A. Mozart.

    Que sople fuerte el poniente
    Y las vergüenzas levante.
    Polis, jueces y tenientes
    Esperando a ver quien cante.

    De alerta naranja a roja
    Y diarios amarillos
    ¿Quién será aquí el membrillo?
    Entre todas las familias, escoja.

    A moro muerto, gran lanzada.
    Leña del árbol caído.
    Y a nosotros nos da un vahído
    Ante tanta mariscada.


    ¿ Se rajará quien más miente?
    La desbandada se presiente.
    La espantada se nota y siente.
    Y todo por un ligero “Poniente”.


    Esta columna se emite los viernes en Onda Cero-Almería ( 1.341 O.M.) dentro del programa “Almería en la Onda”, a partir de las 13h. 35’. Para una mejor comprensión se recomienda acompañar la lectura con la audición del tema “Si me quieres escribir…”, en la versión que Carla Bley y Charlie Haden hicieron de esta canción de autor anónimo que se popularizó durante nuestra guerra civil.

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