No es ninguna sorpresa que los teléfonos móviles y las tablets sean tan solicitadas por los niños y adolescentes de todo el mundo y que sean una petición común como regalo de navidad o de cumpleaños. También son atractivas para los padres por la forma en que los ayuda a mantenerse en contacto con sus hijos y para hacerles seguimiento de cerca.
A pesar de su atractivo, muchos padres tienen muchas preocupaciones validas al respecto de darles a sus hijos acceso a un móvil sin supervisión para enviar mensajes, navegar por internet o acceder a redes sociales. Si esta es tu situación, este artículo te ofrecerá 5 consejos clave que puedes poner en práctica para mantener a tu hijo seguro cuando le regales su primer móvil.
Empieza con un plan para móviles que solo le de acceso a llamadas y texto
El internet se ha vuelto una parte integral de nuestras vidas y es difícil llevar a cabo la mayoría de nuestras actividades sin usarlo. Pero lo padres tienen que hacerle entender a sus hijos que las cosas que se suben a internet de manera pública se quedan allí para siempre, por lo tanto una de las medidas de seguridad que pueden tomar al respecto es limitar el uso móvil de datos para Internet.
También puedes utilizar las configuraciones de bloqueo parental que brindan por defecto que tienen los dispositivos Android y iPhone para complementar cualquier otra medida de protección.
Establece acceso a sus dispositivos por medio de contraseñas duales
Todos estamos de acuerdo con los beneficios de estar en contacto con tus hijos, pero ¿estamos tomando las medidas adecuadas para asegurarnos de que están protegidos contra los riesgos más comunes? Una de estas medidas es una contraseña dual. Una contraseña por sí misma es una manera muy importante de proteger los contenidos de un móvil de ojos indeseados que quieran espiar su móvil.
Al tener una contraseña de acceso dual, te permite colocar medidas de seguridad adicionales. Por ejemplo, puede resetear el dispositivo en caso de tu hijo pierda la contraseña, de esa manera no perderá sus datos y podrás monitorearlos cuando quieras, (y tus hijos podrán ver cuando lo haces).
Todas las medidas de seguridad son inútiles sino conversas abiertamente con tus hijos
Los teléfonos móviles pueden ser adictivos y tu hijo puede que los termine usando todo el tiempo. Esto puede ser un problema, en muchos aspectos, si pasan muchas horas usando el equipo. Por ello siempre debes conversar con ellos y establecer límites de su uso.
También debes estar siempre documentado sobre las maneras en las que terceros podrían espiando su móvil o hasta controlándolo de manera remota sin su consentimiento. Por otro lado, el momento en que lo estén usando puede ser una buena oportunidad para sentarte con ellos. Pregúntale que están haciendo y a medida que te expliquen, oriéntalos sobre cuál es el uso más apropiado de su nuevo y flamante móvil.
No subestimes los peligros latentes en el internet e instruye a tus hijos al respecto
Quizás creas que tus hijos ya están a salvo porque instalaste potentes aplicaciones de monitoreo en el teléfono móvil de tu hijo, pero siempre debes sentarte con ellos y repasar los posibles peligros a los que están expuestos cuando están usando su móvil o navegando por Internet, para que estén preparados ante cualquier eventualidad.
Una cosa es para los adultos elegir contestar cualquier llamada anónima o mensajes de texto, pero los niños no siempre saben cómo detectar a un estafador o quizás revelen sin querer información personal que podría usarse de forma maliciosa. Enséñales que una llamada anónima podría ser alguien tratando de sacarles información personal. Que un mensaje de texto anónimo podría tratarse de phishing para hackear su celular sin que se den cuenta.
Recuerda que la mejor orientación que le puedes dar a tus hijos, es tu propio ejemplo
Establece reglas y pautas claras para descargar contenido multimedia y aplicaciones. Darle a tus hijos rienda suelta para usar todas las características de tu móvil, se puede salir de control rápidamente llevándote a tener que pagar unas cuotas más altas por uso del móvil e introducir riesgos de seguridad en sus dispositivos. Establece límites y reglas sobre las descargas.
Eso sí, debes modelar el comportamiento que quieres ver en tus hijos. Se ejemplo de los modales y el comportamiento que quieres ver en ellos. Evita enviar mensajes en el coche. Considera narrar tu uso del móvil (“Estoy buscando la dirección de la fiesta de tu amiguito”) para que los niños más pequeños entiendan la utilidad del dispositivo. Asegúrate de disculparte cuando tengas que interrumpir un momento familiar para atender tu propio móvil.