El municipio de Adra se asienta en la zona más occidental de la provincia de Almería, a 53 kilómetros de la capital, al sureste de Sierra Nevada, en la comarca llamada Baja Alpujarra. La actualmente conocida Adra fue llamada Abdera, cuando fue fundada por los fenicios de finales de siglo VIII en la desembocadura del río Adra o río Grande, sobre un cerro que dominaba el estuario. Después fue habitada por los romanos y tuvo gran importancia en el Mediterráneo, sobre todo por la comercialización del famoso ‘garum’ y las salazones de pescado. Hoy es un lugar muy recomendable para realizar una escapada vacacional.
La orografía de Adra es muy característica y recomendable ya que está compuesta de un conjunto de lomas y barrancos que se inician a nivel del mar en el Sureste y que van aumentando su altura cuanto más se avanza hacia el Norte y el Oeste alcanzando los 1000 metros. Para entenderla y disfrutarla, Adra ofrece construcciones dignas de visitar, como la Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción o la Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias.
En cuanto a los monumentos más emblemáticos del municipio, uno de los que no pasa desapercibido es la Torre de los Perdigones. Esta fue construida para la fabricación de perdigones y formaba parte de la Fundación de San Andrés, levantada en el año 1822. Con el tiempo se ha convertido en un icono turístico para esta ciudad de la comarca del Poniente. De hecho, representa todo un símbolo para Adra, siendo frecuentemente utilizada en carteles, como logotipo, etc. Actualmente es la sede de la oficina de la información turística del municipio almeriense.
Como municipio costero no podía dejar de destacar gracias a sus playas, y es que Adra cuenta con más de 13 kilómetros de costa. En esta se asientan una serie de playas con una peculiar belleza y atractivo singular que las han convertido en lugar de destino de un gran número de turistas y de reconocimiento gracias a la “Q” de calidad turística y banderas azules.
Esta costa está compuesta por las siguientes playas que tanto llaman la atención al turista: Playa de la Caracola, delimitada por el Barranco de la Fuente Ahijado y el de Bolaños; Playa de la Sirena Loca, con un alto grado de ocupación gracias a la cantidad de servicios turísticos que ofrece; Playa del Carboncillo, formada tras la construcción del Puerto de Adra; y la playa de San Nicolás, cuya integración en el casco urbano permite un uso atractivo para los convivientes en este.
También es muy especial en el municipio la cuenca del río Adra, un curso de agua permanente durante todo el año que ha proporcionado agua y tierra fértiles a todas las civilizaciones que e han asentado en sus orillas a lo largo de los siglos. En esta zona natural se pueden contemplar diferentes sistemas de riego como balsas, acequias y molinos harineros. Por otro lado, hablando de entornos naturales, en los alrededores de Adra se puede visitar la Reserva Natural Albufera de Adra, donde podemos encontrar lagunas de aguas saladas en un entorno semidesértico, el cual presenta unas 140 especies protegidas.
En cuanto a su gastronomía, la tradición agrícola y marinera dejan una huella inconfundible en la cocina abderitana. La frescura del pescado y el marisco, junto con la variedad y abundancia de hortalizas, consiguen que su despensa gastronómica sea una fuente de riqueza para los amantes de la comida, que tienen en el pulpo su especialidad emblemática.