La población activa se sitúa en 4.031.700 personas, un 0,95 más (38.000 trabajadores) que en el trimestre anterior. Con este leve incremento y tras lo acontecido en el trimestre anterior, volvemos a situarnos por encima de los cuatro millones de activos. En el último año, la población activa ha crecido apenas en 8.900 trabajadores, un casi inapreciable 0,22%, mientras que a nivel estatal aumentó en mayor medida, un 0,74%. La tasa de actividad andaluza recupera también la tendencia al alza de 2021 y se sitúa en el 56,80%, algo más de cuatro décimas a la registrada en el primer trimestre del año (56,39%). A pesar de ello, continúa por debajo de la obtenida para el conjunto del Estado (58,71%), que también aumenta, aunque en menor medida que el crecimiento experimentado en Andalucía.
Contamos con 3.278.500 ocupados, un 1,89% más que en el trimestre anterior (60.700 empleos creados), en la misma línea del aumento estatal del 1,91%. En el último año hemos creado solo 123.800 empleos (3,92%), también a un ritmo inferior al del conjunto del Estado (4,05%) y lo que es más preocupante, con una clara tendencia de minoración.
Los andaluces en paro se sitúan en 753.200, 22.600 trabajadores menos que en el trimestre anterior, un descenso del 2,92%. En el último año, el paro se ha reducido en 114.900 trabajadores, un descenso del 13,24%, aunque mejora la tasa registrada el trimestre pasado (-12,62%), se sigue situando por detrás de retroceso del paro anual dado en el conjunto del Estado (-17,62%).
La tasa de paro se reduce tres cuartos de punto, hasta el 18,68%, por segundo trimestre consecutivo por debajo del 20%, aunque volviendo a ser la más alta a nivel estatal, superando en esta ocasión a Canarias (17,76%). En el conjunto del Estado, se reduce, incluso en mayor medida, hasta el 12,48%.
Por sectores, este trimestre es la construcción (18,39%) la que se queda al margen de un descenso del paro que sí se ha dado en los parados que buscan su primer empleo (-4,04%) y en la agricultura (-2,26%), la industria (-9,74%) y los servicios (-2,82%). En términos interanuales, solo desciende el paro en la agricultura (-25,88%) y en la construcción (-8,04%), así como en el colectivo de trabajadores que buscan su primer empleo o que dejaron el último hace más de un año (-20,73%). Por el contrario, aumenta el paro en la industria (7,11%) y en los servicios (4,97%).
Por provincias, crece el desempleo en Granada (21,06%), Córdoba (20,72%) y en Jaén (4,85%). En sentido contrario, los descensos más destacados son los obtenidos por Huelva (-30,16%) y, en menor medida, también por Cádiz (-14,08%) y Málaga (-10,65%). En términos interanuales, en todas las provincias se registran ya descensos en el desempleo, aunque tres de ellas se sitúan muy por encima de la media regional: Almería (-28,26%), Jaén (-18,67%) y Sevilla (-17,21%).
Por sexos, el paro decreció, con respecto al anterior trimestre, tanto entre los hombres (-2,97%), como entre las trabajadoras (-2,86%), aunque en estas en algo de menor medida. En el mismo sentido, en el último año, el desempleo se ha visto más reducido para los hombres andaluces, que registran una tasa del -15,47%, mientras que para las trabajadoras mujeres el paro bajó más de cuatro puntos menos, en un -11,31%.
La tasa de paro juvenil vuelve a reducirse, otra vez de manera destacada, y pasa a ser del 33,59%, 2,5 puntos menor a la del pasado trimestre (36,07%) pero todavía 5 puntos superior a la obtenida por el conjunto del Estado (28,52%).
La cifra de parados de larga o muy larga duración, vuelve a reducirse de manera importante, 17.900 trabajadores, hasta situarse en los 371.700, el 49,35% del conjunto de parados, casi un punto inferior, al peso relativo que representaban en el trimestre pasado (50,21%).
Por Comunidades Autónomas, Andalucía (18,68%), pasa a ser ahora la mayor tasa de paro, por encima incluso de Canarias (17,76%). En sentido contrario, Cantabria (8,17%) es ahora la Comunidad Autónoma con la tasa de paro más baja, seguida de País Vasco (8,75%), Navarra (8,76%) y Aragón ( 8,96%), todas ellas pertenecientes a la mitad norte de la península.
VALORACIÓN SINDICAL
Datos positivos para Andalucía, pero que nos obligan a ser cautos al situarse muy lejos de las cifras de descenso del paro obtenidas para el conjunto del Estado. En este sentido, a pesar del retroceso del desempleo y de la generación de puestos de trabajo, volvemos a ser la Comunidad Autónoma con la tasa de paro más alta.
Ponemos en valor los efectos positivos que la Reforma Laboral está teniendo sobre el empleo en Andalucía. Especialmente queremos destacar los resultados obtenidos por las medidas puestas en marcha contra uno de los aspectos más destacados de la precariedad laboral en Andalucía, la temporalidad. En este sentido, en la primera mitad del año se han firmado en nuestra tierra casi 625.000 contratos indefinidos, prácticamente medio millón más que los registrados en los primeros seis meses de 2021. Con ello, hemos logrado que la tasa de temporalidad en Andalucía haya descendido hasta el 29,8%, casi tres puntos inferior a la registrada en el segundo trimestre de 2021 (32,9%)
Tampoco podemos pasar por alto la necesidad de afrontar el necesario impulso que precisan los salarios que percibimos en Andalucía. El contexto de ciclo inflacionista por el que estamos atravesando, con una interanual que se sitúa en el 10,5% y que supone una pérdida de poder adquisitivo para la clase trabajadora de más de 8 puntos si tenemos en cuenta que el CARL cifra en el 2,15% el Incremento Salarial Ponderado en su Informe de Negociación Colectiva de junio.
Por último, hacemos un llamamiento a los empresarios andaluces y a las administraciones públicas con competencias en materia de prevención de riesgos laborales a, por un lado, cumplir estrictamente la normativa en materia de PRL y, por otro, a incrementar las labores de inspección. En lo que llevamos de año 63 trabajadores andaluces han perdido la vida mientras intentaban ganársela, algo totalmente incompatible con el proceso de reconstrucción justa de la economía que dice estar implementando nuestra tierra.
El desempleo y la debilidad de nuestro mercado laboral continúan siendo males endémicos en la economía andaluza y, por tanto, uno de los mayores retos que debe afrontar el recién nombrado nuevo Ejecutivo andaluz.