El delegado de Educación de la Junta de Andalucía en Almería, Antonio Jiménez, solo tiene palabras de agradecimiento cuando en esta entrevista se aborda la situación de los colegios en relación al covid-19. Jiménez se acuerda de la tarea de los docentes, de la enfermería escolar que se ha habilitado, y de las familias y el alumnado, y de todos destaca la responsabilidad con al que vienen actuando, haciendo de los centros escolares lugares “seguros” frente al coronavirus.
En ese sentido recuerda que no llega al uno por ciento del número de aulas cerradas por covid-19 en la provincia, y achaca el incremento de contagios en éstas después de la Navidad precisamente a la misma razón por la que han aumentado en el resto de la sociedad: las relaciones sociales durante aquellos días. Asegura que se está haciendo una detección rápida de los casos, evitando así la expansión del virus.
Jiménez detalla también el número de profesores en que se han incrementado las plantillas, y que continuarán hasta final de curso, para hacer frente las consecuencias de la pandemia, como el desdoblamiento de grupos, y señala las inversiones acometidas para que los colegios tengan más espacio donde dar clase, reduciendo así la ratio para permitir un menor contacto. Comenta de igual modo la demanda de filtros o de medidores de CO2, o las mascarillas y resto de material con que se dota a los colegios desde la Junta de Andalucía.
A la pregunta de si los colegios tuviesen que acabar cerrando, como pasó en marzo del año 2020, el sistema estaría preparado para mantener la docencia, el delegado pone sobre la mesa dos cuestiones, y una de ellas es la parte técnica, anotando los avances en digitalización, lo que incluye la dotación de unos 10.000 portátiles entre otras cosas. La otra cuestión la plantea al revés, aludiendo a la conciliación familiar y laboral, preguntando si la sociedad está preparada para confinar a los escolares.