El encuentro entre el Almería y el Atlético de Madrid fue una exhibición de buen futbol, intensidad y garra por parte del equipo dirigido por Rubi. El conjunto almeriense mantuvo una presión constante durante todo el partido, premiada con un merecido gol antes de la conclusión de la primera parte. La segunda se caracterizó por el dominio de los locales y la gran actuación de su portero, Fernando Martínez. Al final, un empate que bien pudieron ser tres.
La UD Almería presentó cinco caras nuevas respecto al partido anterior, Chumi, Pozo, Samú, Embarba y Leo Baptistao sustituirían a Babic, Mendes, César De la Hoz, Ramazani y Luis Suarez.
El Almería demostró una gran intensidad desde el principio, con movimientos rápidos, buenos desmarques y presión alta; sin embargo, fue el Atlético de Madrid quien abrió el marcador gracias a un pase de Kondogbia a Correa que no pudo detener Fernando. Esto no desanimó a los almerienses, ya que siguieron presionando y proponiendo ocasiones de gol, como la volea de Akieme que se fue por encima, y la parada de Fernando a Mario Hermoso. Finalmente, el premio a su esfuerzo llegó con el gol de Touré en el minuto 36, el cual provocó una oleada de acciones ofensivas de los rojiblancos en los últimos minutos de la primera parte.
La segunda mitad comenzó con el mismo ímpetu con que había terminado la primera: Almería estaba siendo muy agresivo, serio y vertical en su búsqueda de la portería de Oblak. Akieme, Embarba, Melero y El Bilal eran los más activos en la zona de ataque. Rubi introdujo un doble cambio en el minuto 65, sacando a Bilal y Baptistao para dar entrada a Luis Suárez y Ramazani. Este último, nada más entrar, impresionó al público con una jugada en la que se deshizo de dos jugadores rivales. Estaban siendo minutos muy buenos del equipo de Rubi, que estaba recortando el terreno del Atlético de Madrid.
En el minuto 70, Luis Suárez tuvo una gran oportunidad de marcar un gol ante Oblak, con su pierna derecha intentó dirigir el balón a la escuadra izquierda del portero, sin embargo, el disparo se fue muy desviado. Aún así, el Almería pudo haber ganado el partido si no hubiera sido por la actuación de Fernando en la portería, quien salvó al equipo con dos acciones clave, impidiendo los remates de Morata y Griezmann. Los últimos minutos del encuentro fueron de intensa acción, con el Almería buscando el gol de la victoria hasta el pitido final. El partido terminó en empate, aunque muchos aficionados sintieron que se había perdido una buena oportunidad de derrotar al Atlético de Madrid.