Con actitud retadora y desafiante, el exinterventor municipal de El Ejido José Antonio Alemán Bracho, ha respondido a las preguntas de la Fiscalía Anticorrupción en el macrojuicio de la Operación Poniente que se desarrolla en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Aguadulce, ofreciendo curiosas explicaciones para se le atribuye como presunta comisión de malversación de caudales públicos en concurso con falsedad continuada en documento mercantil, delitos contra la Hacienda Pública en calidad de cooperador necesario, cohecho pasivo propio continuado y prevaricación continuada. Anticorrupción retiró la acusación por los delitos contra la Hacienda Pública en los periodos impositivos entre los años 2002 y 2005 al considerar que habrían prescrito, y así entre él y el exalcalde, Juan Enciso, se enfrentan a 40 años de cárcel y a multas de 23,2 millones de euros.
Alemán, que operaba desde la empresa Sistemas de Dirección SL, habría facturado más de siete millones de euros entre 2002 y 2009 pero no lo atribuye a “comisiones” para que empresas lograsen trabajar como contratas del Ayuntamiento y o subcontratas de la empresa mixta Elsur, sino a asesoramiento verbal, del que por esa razón no hay prueba documental.
De hecho el exinterventor ha respondido un escueto “no” cuando el fiscal Jesús Gázquez le ha preguntado directamente si cobraba comisiones desde Sistemas de Dirección para facilitar esas adjudicaciones.
Al final, ante las pruebas mostradas, y tras decir que "no he cobrado ni un solo euro del Ayuntamiento de El Ejido ni de Elsur", ante la Abogacía del Estado ha admitido que lo que hacía era cobrar del Ayuntamiento a través de las empresas concesionarias. Aunque ya cobraba su sueldo como trabajador municipal, lo que no le impedía –así lo ha reconocido- tener una intensa actividad privada con las mismas mercantiles contratadas por el Consistorio.
Esa actividad laboral, de “20 horas diarias” es lo que argumenta para justificar que se gastara en un crucero 177.000 euros; que su boda en el Hotel Ritz saliera por 110.000 euros, y que realizar numerosos viajes a Berlín, Roma, Galicia o París con algunos de los acusados, los alojamientos en hoteles de más de cinco estrellas.
Pero Alemán no se ha definido a sí mismo solo como un gran trabajador, sino también como un gran profesional, ya que sus “asesoramientos” verbales fueron muy rentables para las empresas, de tal modo que los casi 2,9 millones de euros que facturó Sistemas de Dirección a sociedades "controladas" por el empresario subcontratista de Elsur, Juan Antonio Galán, "le salieron rentable porque las oportunidades de negocio" que "detectó" para él le supuso entrar "entre 2004 y 2008 en ocho empresas" y ha asegurado que los 5,2 millones facturados a Contenedores Lirola, vinculada a la concesión de la gestión de los residuos urbanos del Ayuntamiento de El Ejido en el que ocupaba el cargo de interventor, fue por "la compra, la puesta en valor y la venta" de la planta de Ejido Medioambiente.
Respecto a los Hermanos Lirola, concesionarios también del Ayuntameinto ejidense y que pagaban al exinterventor, ha dicho que "conseguimos que Contenedores Lirola la comprara por cuatro millones sin poner un solo duro y se vendió en 35 millones de euros, de los que tres millones eran gastos que incluían los honorarios profesionales y que ni siquiera pagaron ellos, sino los compradores".
Respecto a quien fuera director de Producción de Elsur, José Amate, las "dos facturas puntuales" por "58.000 euros" que le emitió con Sistemas de Dirección fueron "porque me pidió como auditor en 2005, en plena inspección de Hacienda, que le dijera qué riesgo tenía". "Mi relación con Amate no era buena, no era como con Galán".
Alemán, quien ha insistido en todos los casos "que no eran necesarios informes por escrito" de esos trabajos de asesoramiento, ha reconocido también que facturó 685.000 euros entre 2002 y 2009 a Colaboradora de Gestión y Recaudación, que a su vez facturó a Elsur por "servicios informáticos y mantenimiento de aplicaciones 22,4 millones" de dinero público, y que factutó en 2005 78.850 euros al empresario subcontratista Jesús Aragón "porque estaba muy interesado en hacer una escuela de golf y yo tenía muy buenas relaciones con el presidente de la Federación Andaluza".
"Estas actividades eran conocidas por todos los equipos de gobierno y era consentido por todas las corporaciones municipales", ha reiterado respecto a la empresa de la que era administrador al 100 por ciento y que "contaba con cinco trabajadores, en su mayoría familiares", como ha admitido.
Cabe recordar que las acusaciones sostienen que Sistemas de Dirección era "sociedad pantalla", bajo "su absoluto control" con la que generó un "montaje ficticio" de facturación a determinadas adjudicatarias municipales sin que, "en realidad, existiese asesoramiento y tratándose del cobro de comisiones ilegales satisfechas por los beneficiarios de los citados contratos municipales".
La Abogacía del Estado se ha centrado en el contenido de las intervenciones teléfonicas en las que se revelaría un "interés y seguimiento directo" en los pagos de Elsur a las subcontratas y que él ha encuadrado en el "interés del alcalde y mío como responsable financiero del ayuntamiento de que en todas las empresas se pudieran pagar las nóminas y hubiera los menos despidos posibles" en un contexto "en el que se había bajado un 40 por ciento los ingresos municipales de un mes para otro".
"Era una situación desesperante y las personas con cierto nivel de confianza nos llamaban para ver si iban a cobrar y pedían ayuda porque nos decían simplemente que no había dinero para pagar las nóminas", ha señalado al tiempo que ha enmarcado que su "interés" en que Miguel Ángel Abad siguiese en el consejo de administración de Elsur "se debía únicamente a que nos facilitaba mucho las relaciones con Cajasur y Cajasol porque era el representante de estas entidades por parte del socio privado".