Los aficionados a la marihuana y el hachís ya tiene alternativas legales para su consumo, ya sea para uso recreativo o terapéutico.
Se trata del CBD o Cannabidiol, que tiene un porcentaje de THC –el tetrahidrocannabidol es el principio activo de esta planta y el que resulta psicoactivo, y por tanto es ilegal- inferior al 0,2%, que si lo comparamos con la cerveza para hacernos una idea de lo que supone, sería lo equivalente a una sin alcohol, ya que para tener esta calificación su índice debe ser del 0,1%.
Este hash CBD legal mantiene las propiedades de 112 de los 113 componentes que posee, reduciendo únicamente hasta su casi eliminación como hemos indicado, el THC, siendo por tanto una resina de alta concentración que permite seguir actuando como alivio para personas que sufren dolores crónicos de diverso origen, pero también son un paliativo contra la depresión o la ansiedad, y hasta pueden colaborar en los tratamientos para la desintoxicación tabáquica o alcohólica.
Dicho de otro modo, esta sustancia no va a producir los efectos de embriaguez o euforia propios de los “porros” o los “canutos”, pero sí es un relajante excelente, es antiflamatorio y antioxidantes, gracias precisamente a esa otras sustancias legales activas. Se trata por tanto, de un remedio natural, que como cualquier otro, debe ser consumido siempre con moderación y en el modo adecuado.
Comprar hash CBD es legal si tienes más de 18 años, y hacerlo por internet es bastante sencillo, no solo entrando en la web, también lo puedes pedir por mail, o incluso por whatsapp, eliges tu modalidad de pago preferida, y en 24 horas lo tienes en casa.
Hemos comentado lo del consumo moderado y modo adecuado, y es que el CBD tiene múltiples presentaciones para su consumo, y puede optar, por ejemplo, para aromatizar una estancia en la que queremos estar tranquilos o mantener un proceso creativo como pintar, escribir o componer, pero nos lo podemos comer también porque hay galletas, chocolatinas, o golosinas, y también beberlo porque hay cervezas y alcoholes destilados que lo incluyen en su composición.
Otras formas para disfrutar de las características del CBD y que están relacionados con la salud, con las cremas, los bálsamos y los aceites, con los que se pueden dar masajes después de una actividad física, como parte de un proceso de relajación, o sencillamente por puro placer.
La vinculación del CBD con lo que conocemos como hachís y marihuana es normal que genere la inquietud de si produce adicción de algún tipo, y la respuesta es no, según la propia Organización Mundial de la Salud. Eso sí, que no produzca adicción no quiere decir que una vez que pruebas sus beneficios no te apetezca seguir disfrutando de ellos, como lo haces de un vino sin ser alcohólico, o de una buena comida sin tener bulimia.
También está la duda sobre los efectos secundarios que puede producir, de nuevo hay que destacar que con un uso responsable, éstos son prácticamente nulos, o al menos no son significativos. Por ejemplo, un efecto secundario sería encontrarse fatigado o somnoliento, pero claro, es que eso es inducido por la relajación que buscamos; del mismo modo hay otros que son irrelevantes, como la sequedad de boca en ocasiones y según el modo de consumirlo (difícilmente si es una crema, pero es más probable si aromatiza un cuarto, pero en ese caso por los vapores que desprende, como cualquier otra sustancia).