Con media España de vacaciones y la otra media pensando en cogerlas volvemos a afrontar una campaña electoral por obra y gracia de Pedro Sánchez que, en una huida hacia adelante, ha decidido consigo mismo adelantar las elecciones generales pensando, otra vez, más en sus propios intereses que en los de los españoles.
Son unas elecciones a pleno sol que el Partido Popular afronta con el objetivo de cambiar el rumbo de España y jubilar el sanchismo, una forma prepotente de gobernar, donde la mentira se ha instalado en el relato del gobierno y que lleva consigo una pesada mochila no llena de propuestas y proyectos en positivo para el país, sino de chantajes de sus socios parlamentarios: independentistas, comunistas y amigos de los terroristas.
Frente a la reedición del ‘gobierno frankenstein’, el Partido Popular y su candidato, Alberto Núñez Feijóo, aspira a conseguir una mayoría amplia para gobernar en solitario y sin intermediarios. Queremos un gobierno centrado en gobernar y no dedicado a resolver sus líos internos o a enfrentar a los españoles.
Queremos hacer en España lo mismo que está haciendo Juanma Moreno en Andalucía o María del Mar Vázquez en la capital: aplicar políticas moderadas, de avance en torno a un proyecto común que una y no que separe. Son unas elecciones generales en las que los almerienses nos jugamos muchísimo: en comunicaciones, en agua, en empleo..., en respeto. Hemos visto cómo ha cambiado la actitud de la Junta hacia Almería con el gobierno del PP, de no cogernos el teléfono con el Psoe a tener al presidente o a los consejeros prácticamente todas las semanas en nuestra provincia. Y lo mismo sucederá con un gobierno amigo en Moncloa.
Las elecciones se ganan en cada ciudad, en cada pueblo y en cada urna. Y vamos a hacer todo lo posible para que los votos de los almerienses que quieren cambio para España sean votos para el PP. Porque merecemos un gobierno mejor. Y en ello vamos a poner todo nuestro empeño durante estos días de campaña electoral. Para que Almería gane también con Feijóo.