El pasado 8 de septiembre, un devastador terremoto de magnitud 6,8 sacudió el centro de Marruecos, causando más de 2.500 muertos y miles de heridos y damnificados. El seísmo, que se sintió en varias ciudades del país vecino, tuvo su epicentro en la cordillera del Atlas, una zona de alta actividad sísmica debido a la convergencia entre las placas tectónicas africana y euroasiática.
Este trágico suceso ha vuelto a poner de relieve la vulnerabilidad de las zonas sísmicas y la necesidad de adoptar medidas de prevención y protección civil. En este sentido, cabe preguntarse: ¿Qué posibilidades hay de que en Almería se pudiese producir un terremoto como el de Marruecos? ¿Está preparada la provincia para afrontar un evento de esta magnitud?
La sismicidad histórica de Almería
La provincia de Almería es, junto con las de Granada y Murcia, la provincia con mayor riesgo sísmico de España y por ende, es una de las regiones sismológicamente más activas de España. Según el Mapa de Peligrosidad Sísmica elaborado por el Ministerio de Fomento y el Instituto Geográfico Nacional, Almería tiene una probabilidad del 10% de que se produzca un terremoto con una intensidad superior a VII (escala EMS-98) en los próximos 50 años.
La historia sísmica de Almería está marcada por varios terremotos destructivos que han causado numerosas víctimas y daños materiales. El más antiguo del que se tiene constancia ocurrió en el año 881 y afectó a la ciudad de Pechina, donde se derrumbaron varias mezquitas y casas. Otros seísmos importantes fueron los de 1522, que arrasó la ciudad de Almería y provocó unos 4.000 muertos; el de 1804, que causó unos 500 muertos y dañó numerosos edificios en la capital y otras localidades; y el de 1863, que se sintió en toda la provincia y dejó unos 200 muertos y más de 1.000 heridos.
La prevención y la respuesta ante el riesgo sísmico
Ante este escenario, es fundamental contar con medidas de prevención y respuesta ante el riesgo sísmico, tanto a nivel institucional como ciudadano. En este sentido, la Junta de Andalucía ha elaborado el Plan Territorial de Emergencias ante el Riesgo Sísmico en Almería, que tiene como objetivos:
- Establecer los criterios generales para la organización y coordinación de los recursos humanos y materiales disponibles para hacer frente a una emergencia sísmica.
- Definir los mecanismos para la activación, desactivación y seguimiento del plan.
- Determinar las funciones y responsabilidades de los órganos directivos e intervinientes en la gestión del plan.
- Establecer los procedimientos operativos para la actuación ante una emergencia sísmica.
- Identificar las zonas más vulnerables y los recursos estratégicos para la protección civil.
El plan se estructura en cuatro niveles según la gravedad del terremoto: nivel 0 (situación normal), nivel 1 (emergencia provincial), nivel 2 (emergencia regional) y nivel 3 (emergencia nacional). Asimismo, el plan contempla cuatro fases según el momento temporal: fase previa (prevención), fase inicial (alerta), fase intermedia (emergencia) y fase final (recuperación).
Además del plan territorial, existen otros instrumentos normativos que regulan la construcción sismorresistente, como el Código Técnico de la Edificación o la Norma Sismorresistente Española. Estas normas establecen los requisitos mínimos que deben cumplir las estructuras para resistir los efectos de un terremoto sin colapsar o causar daños graves a las personas.
Sin embargo, estas medidas no son suficientes si no van acompañadas de una concienciación y una educación sísmica de la población. Es necesario que los ciudadanos conozcan el riesgo sísmico de su zona, que se informen de las medidas de autoprotección y que sepan cómo actuar antes, durante y después de un terremoto. Algunas recomendaciones básicas son:
- Antes: preparar un kit de emergencia con agua, alimentos, linternas, pilas, radio, medicamentos, documentos y dinero; revisar el estado de la vivienda y fijar los objetos que puedan caerse; identificar las zonas seguras y las vías de evacuación; y participar en simulacros de terremoto.
- Durante: mantener la calma y seguir el protocolo de protección: agacharse, cubrirse y sujetarse; alejarse de ventanas, espejos y objetos que puedan caerse; no salir a la calle ni usar el ascensor; y si se está en el exterior, buscar un lugar alejado de edificios, postes y cables.
- Después: comprobar si hay heridos o daños y avisar a los servicios de emergencia si es necesario; no volver a entrar en el edificio hasta que sea seguro; seguir las indicaciones de las autoridades; y estar atento a posibles réplicas.
Alto riesgo sísmico
En conclusión, Almería es una provincia con un alto riesgo sísmico debido a su situación geográfica y a su historia sísmica. Por ello, es imprescindible contar con planes de emergencia que garanticen una respuesta rápida y eficaz ante un posible terremoto, así como con normas de construcción que aseguren la resistencia de las edificaciones. Pero sobre todo, es fundamental que los ciudadanos sean conscientes del riesgo que corren y que se preparen para afrontarlo con responsabilidad y solidaridad.