El debate electoral en Canal Sur entre candidatos a las elecciones generales del 23J contó con la participación de Rocío de Meer, diputada de Vox, que protagonizó una polémica intervención, por criticar que el portavoz de Sumar le volviera la cara al hablar para no verla, pero también, en ese mismo momento cuestionó la labor de Salvamento Marítimo en el rescate de inmigrantes irregulares que llegan en pateras desde África.
De Meer preguntó al candidato de Sumar, si estaba dispuesto a que Salvamento Marítimo siguiera colaborando con las mafias que trafican con personas, como si esta entidad pública fuese una ONG al servicio de la inmigración ilegal, o cobrase por cada rescate una subvención.
Ante estas palabras, y tras el titular que pusimos en Noticias de Almería, hay quien nos ha criticado porque ella no dijo exactamente eso, y es cierto, ella no afirmó eso, y el titular es interpretativo, pero en eso consiste el periodismo, porque otra cosa sería hacer de taquígrafo. Ha afirmado que su partido lo que quiere es luchar contra las mafias y blindar las fronteras marítimas con la Armada, para evitar que se produzcan más muertes en el Mediterráneo.
¿Es cierto que De Meer nunca ha dicho que hay que dejar que los inmigrantes se ahoguen? ¿Es justo el titular que hemos puesto? ¿Qué propone realmente Vox para solucionar el problema migratorio?
Para responder a estas preguntas, hay que analizar con detalle lo que dijo De Meer en el debate y lo que dice el programa electoral de Vox. Y también hay que tener en cuenta el contexto en el que se producen estas declaraciones, marcado por la crisis diplomática con Marruecos y el aumento de las llegadas de pateras a las costas españolas.
Lo primero que hay que decir es que De Meer no pronunció literalmente la frase "hay que dejar que los inmigrantes se ahoguen", pero tampoco ofreció ninguna alternativa a esa opción. Lo único que hizo fue criticar la labor de Salvamento Marítimo y sugerir que su actuación favorece a las mafias y a la inmigración ilegal.
Pero Salvamento Marítimo no es una ONG ni está pensada para inmigrantes. Es un servicio público dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, cuya misión es garantizar la seguridad marítima. Entre sus funciones está la de rescatar a las personas que se encuentran en situación de emergencia en el mar, sean nacionales o extranjeras, legales o ilegales. ¿Disolverá Vox Salvamento Marítimo? ¿Exigirá que los rescatados lleven entre los dientes una tarjeta de identidad, o la cartilla del banco? ¿Salvará a lo blanquitos y dejará morir a los morenitos?
Por tanto, cuando De Meer cuestiona la labor de Salvamento Marítimo, está cuestionando el cumplimiento de una obligación legal y moral, que es además obligación internacional. Y cuando plantea si Sumar está dispuesta a que Salvamento Marítimo siga colaborando con las mafias, está planteando un falso dilema. Porque hay solo dos opciones: o rescatar, o dejar que los inmigrantes se ahoguen. Hay otras opciones, como luchar contra las mafias, cooperar con los países de origen y tránsito, reforzar los controles fronterizos y garantizar los derechos humanos, pero eso no tiene nada que ver con Salvamento Marítimo, por lo que es ella quien crea una dicotomía indigna de un ser humano, y si dice ser católico, aún más.
Pero De Meer no habló de ninguna de esas opciones. Tampoco lo hizo su partido, Vox, en su programa electoral. Lo que propone Vox es blindar las fronteras marítimas con la Armada. Pero ¿qué significa eso? ¿Qué haría la Armada si se encuentra con una patera? ¿La cañonearía o la rescataría? No lo dice Vox, que tan directo dice ser. Porque la respuesta es clara: o disparar o salvar. Y ninguna de las dos opciones es buena para su discurso.
Porque si disparara, estaría cometiendo un crimen contra la humanidad. Y si salvara, estaría haciendo lo mismo que Salvamento Marítimo. Así que Vox prefiere no responder a esa pregunta. Prefiere dejarla en el aire, para alimentar el miedo y el odio hacia los inmigrantes. Para hacer creer a sus votantes que ellos son los únicos que defienden a España de una invasión.
Pero la realidad es mucho más compleja que la visión reducida que tiene Vox. La realidad es que la inmigración es un fenómeno global, que tiene causas y consecuencias económicas, sociales, políticas y humanitarias. La realidad es que Marruecos es un socio comercial y estratégico de España, pero también un país con un régimen autoritario que instrumentaliza la inmigración contra nuestros intereses. La realidad es que los inmigrantes son personas, no números ni enemigos. Y la realidad es que hay que buscar soluciones integrales, no simplistas ni violentas.
Por eso, el titular "De Meer cree que hay que dejar que los inmigrantes se ahoguen" puede ser interpretativo, pero no es falso. Porque es la única conclusión que se puede sacar de sus palabras y de las de su partido. Y porque si a Vox le gusta decir las cosas claras, también es bueno decírselas a ellos.