La votación para presidir la Mesa del Congreso de los Diputados, celebrada hoy 17 de agosto de 2023, ha reflejado la división del bloque de la derecha y el triunfo del bloque de la izquierda, que ha elegido a Francina Armengol como presidenta de la Cámara Baja.
Gil Lázaro es un veterano político que ha pasado por tres formaciones distintas: Alianza Popular (AP), Partido Popular (PP) y Vox. Fue diputado por Valencia entre 1982 y 1989 con AP, entre 1993 y 2016 con el PP y desde 2019 con Vox. También fue senador entre 1989 y 1993 y vicepresidente cuarto del Congreso entre 2004 y 2008 y entre 2019 y 2023.
Su trayectoria ha estado marcada por el transfuguismo y la ambición personal. Abandonó el PP en 2016, tras no ser incluido en las listas electorales, y se unió a Vox en 2018, siguiendo los pasos de otros exdirigentes populares como Santiago Abascal o Alejo Vidal-Quadras, que solo encontraron acomodo en el partido de extrema derecha cuando el PP ya no les ofrecía los puestos y cargos que deseaban.
Su candidatura a la Mesa del Congreso ha sido un insulto al PP, al que ha traicionado dos veces: una al abandonarlo y otra al competir contra él. Además, ha supuesto un regalo para Pedro Sánchez, que ha visto cómo la izquierda se unía en torno a Armengol, mientras que la derecha se fragmentaba por culpa de Gil Lázaro. Un político que tenía que ser el candidato de Vox, el partido de los descontentos, los resentidos y los oportunistas.