Las sospechas en torno a la pésima gestión de la sanidad pública por parte del Gobierno de Juanma Moreno se han vuelto certezas a tenor de lo acontecido en los últimos días. En una provincia que sufre, desde que el PP entró en la Junta, las mayores listas de espera sanitarias de toda su historia, la mayor falta de profesionales sanitarios, el peor trato a los pacientes de atención primaria y hasta el cierre de hospitales, la solución que plantea el PP es devastadora. En lugar de poner en marcha un plan para revertir esta situación y volver a convertir a la sanidad pública en uno de los pilares fundamentales de nuestro sistema, el Ejecutivo ‘popular’ ha tirado de la chequera y ha vuelto a extender un talón a la sanidad privada para que sea ella quien se ocupe de atender a los pacientes a los que lleva años descuidando el SAS. El último ha sido de 17 millones de euros.
Esto es todo un negocio para unos pocos y una gran estafa para el resto. Además, ya ha quedado demostrado que esta ‘solución’ no acaba con las listas de espera porque el problema está en la raíz del sistema que está tejiendo el PP. Pretenden hacernos creer que derivar a los pacientes a las clínicas privadas solventa la situación, pero eso es rotundamente falso y el tiempo nos volverá a dar la razón. Juanma Moreno está destruyendo lentamente un sistema sanitario que era robusto, que funcionaba y que daba respuesta a las demandas de la población. El PP no se cree lo público y, por eso, lo mina hasta que finge necesitar del auxilio de lo privado cuando, si hiciera su trabajo, nada de esto tendría por qué ocurrir.
Recientemente, hemos recibido la visita de la consejera de Salud que no vino a aportar ninguna solución para acabar con las listas de espera en las que se encuentran unos 100.000 pacientes almerienses. Una auténtica barbaridad. Vino a colocar las primeras piedras de dos centros de salud: Benahadux y Ejido Nordeste; obras todas ellas que se hará con fondos europeos, no de la Junta, sino los transferidos a Andalucía por el Gobierno de Pedro Sánchez que fue quien los consiguió en Bruselas, pese a las zancadillas del PP.
Las recetas de Juanma Moreno no funcionan. Hay que invertir en la sanidad pública; un sistema que necesita que se refuerce, que se mejore y que se contrate a más profesionales, tal y como reclaman los sindicatos que volverán a salir a la calle este domingo, día 7 para reivindicar una sanidad pública de calidad.