La reciente imposición de aranceles por parte de la administración Trump sobre diversos productos agroalimentarios y del sector de la piedra procedentes de Europa, ha generado incertidumbre en la economía almeriense. Aunque en algunos casos las tarifas se mantienen sin cambios, en otros se prevé un aumento que afectará a la competitividad de los productos en el mercado estadounidense. Por tanto, pese a que en un primer momento se espera un freno en las exportaciones y una paralización parcial del mercado, este impacto podría ser temporal.
A nivel nacional, la Cámara de Comercio de España calcula que la imposición de aranceles del 20% por parte de Estados Unidos podría llegar a reducir nuestras exportaciones de bienes al país norteamericano una media del 14,3%. Según ha hecho público en una nota informativa , en un cálculo realizado por el Servicio de Estudios de la Cámara de España, el análisis del impacto de la imposición de aranceles del 20% presenta un abanico máximo de reducción de las exportaciones del 18,4%, y mínimo del 10,1%.
En el caso de los productos que Almería exporta a Estados Unidos, si bien el encarecimiento derivado de los aranceles puede reducir inicialmente el consumo, esto no implicaría un abandono definitivo de estos productos por parte del mercado estadounidense. A medida que el sector se adapta a la nueva situación, se prevé que las exportaciones recuperen estabilidad, aunque con ajustes en los volúmenes y en la planificación de pedidos. La diferenciación y calidad de los productos almerienses, así como la apuesta por la innovación, seguirán siendo factores diferenciadores para mantener la demanda.
A la espera de conocer con exactitud el alcance de las medidas, productores y comercializadores de la provincia ya han comenzado a evaluar su impacto en actividades relevantes como el aceite, el vino o las conservas. Se estima que el impacto sobre el aceite, dependerá de la categoría en la que se clasifica cada producto. En este sentido, sostienen que “las marcas gourmet no se verán tan afectadas, ya que su precio está en una franja superior y el consumidor de este tipo de producto asume un mayor coste”. Sin embargo, otras categorías podrían enfrentarse a un incremento de precios que afecte a su posicionamiento en EE.UU.
Empresas de productos elaborados lamentan el aumento previsto en los aranceles. "Hasta ahora, dependiendo del sabor, estamos grabados con un 2,5% o un 4% de arancel, pero con la nueva medida podríamos llegar al 20%, aunque todavía no está fijado de forma definitiva”.
Desde la actividad vitivinícola, las primeras valoraciones apuntan a que, por el momento, los aranceles no han afectado directamente al vino español. "Parece que ni el vino ni el aceite de oliva han sido incluidos en las nuevas tasas, por lo que, en principio, la situación se mantiene", indican desde una bodega almeriense. Sin embargo, advierten que los importadores estadounidenses están mostrando reticencias a incorporar nuevas referencias. "Nos han contado que tienen varios contenedores parados en aduanas, lo que ha generado una paralización en la entrada de nuevos productos al país. Para nosotros, Estados Unidos está ahora mismo en un panorama muy complicado", explica.
Ante esta nueva situación, muchas empresas ya recuerdan la experiencia previa de los aranceles durante el primer mandato de Trump de 2017 a 2021. En aquella ocasión, señalan, la subida del 10% aplicada a la aceituna de mesa no afectó de manera significativa su porcentaje de ventas, demostrando la capacidad de adaptación de las empresas frente a circunstancias adversas.
Las empresas almerienses siguen a la espera de que se definan con claridad las medidas arancelarias y su impacto real en las exportaciones. Mientras tanto, la incertidumbre sigue marcando el rumbo de los negocios con EE.UU., un mercado muy estratégico para muchos productores de la provincia.
ASEMPAL
La Asociación Empresarial de Almería (Asempal) ha alertado este jueves sobre los efectos adversos que tendrán los aranceles anunciados por la Administración Trump en las empresas, los mercados y la economía global. Según la entidad, estas medidas supondrán un incremento de los costes operativos, un repunte de la inflación y un "efecto contractivo" en los flujos comerciales, en un contexto internacional ya marcado por la incertidumbre geopolítica y los desafíos tecnológicos.
Desde Asempal se subraya que una política arancelaria de esta magnitud "no beneficia a nadie", ni a Europa ni a Estados Unidos, y agrava la complejidad del escenario global. La asociación hace hincapié en que estas medidas, sumadas a factores como la ciberseguridad, la inteligencia artificial o los conflictos geopolíticos, obligan a las empresas a enfrentarse a un "cambio de paradigma" que impacta en la competitividad, la seguridad y la estrategia empresarial.
Almería, en la mira del efecto dominó
Aunque aún es pronto para cuantificar el impacto directo en la economía almeriense, la organización anticipa que todos los mercados sufrirán un "efecto dominó". Preocupa especialmente la exposición de los principales clientes de la provincia —Alemania, Francia y Países Bajos—, cuyas elevadas exportaciones a EE.UU. podrían verse severamente afectadas. "Almería depende en gran medida de estos mercados europeos, por lo que cualquier contracción allí se trasladaría aquí", explicaron fuentes de la entidad.
Asempal reclama una respuesta contundente de la Unión Europea (UE) ante lo que considera un desafío comercial. "Necesitamos más Europa que nunca: fuerte, cohesionada y con una sola voz", insistió la asociación. Abogan por avanzar hacia una "verdadera unión" con mayor coordinación, normas que protejan la competitividad de las empresas europeas y mecanismos ágiles para combatir prácticas desleales y reducir la burocracia. "La UE, como mayor mercado del mundo, debe defender sus intereses con firmeza", añadieron.
Diálogo y adaptación empresarial
Pese a insistir en la necesidad de mantener abiertos los canales de diálogo con Washington, Asempal insta al tejido empresarial a no permanecer pasivo. "Las empresas deben adaptar sus estrategias, explorar nuevos mercados y forjar alianzas para competir en este entorno volátil", señalaron. La entidad también destacó la urgencia de abordar retos como la transformación digital y la diversificación comercial para mitigar riesgos.
Con esta advertencia, Asempal se suma al coro de voces que exigen equilibrar la defensa de los intereses europeos con una adaptación ágil a las nuevas reglas del juego global, donde la incertidumbre y la innovación marcan el ritmo.
COAG: UN DESPROPÓSITO
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha calificado este viernes la guerra comercial iniciada por la Administración Trump como un "despropósito sin sentido" que perjudicará a todos, incluidos los consumidores estadounidenses, y supondrá una "auténtica revolución" para la Organización Mundial del Comercio (OMC). La organización agraria advirtió que los aranceles del 20% a productos europeos afectarán "directa e indirectamente" a los agricultores españoles, especialmente a los sectores del vino y el aceite de oliva, cuyas exportaciones a EE.UU. superan los 1.000 millones de euros anuales.
COAG exigió a la Unión Europea y al Gobierno español que desplieguen "todas las herramientas diplomáticas" para normalizar las relaciones comerciales entre ambos bloques. Además, lanzó un "aviso para navegantes" a la cadena agroalimentaria: "No toleraremos que ningún eslabón especule con esta situación ni use los aranceles para presionar a la baja los precios en origen". La organización pidió "realismo y responsabilidad" a todos los actores del sector.
El perfil del consumidor estadounidense: calidad frente a precio
Aunque reconoció la "preocupación" por la incertidumbre generada, COAG subrayó que el consumidor estadounidense de aceite de oliva y vino español tiene "suficiente poder adquisitivo" para absorber el impacto de los aranceles. "Valora la calidad y las propiedades saludables de nuestro aceite por encima del precio", argumentó la organización. Como ejemplo, destacó que en 2024, España ganó un 4% de cuota de mercado en EE.UU. frente al aceite italiano, incluso con precios elevados.
Datos clave y contexto
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Aceite de oliva: España exportó 580 millones de euros en aceite a EE.UU. en 2023, según datos del sector.
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Vino: Las ventas españolas de vino al mercado estadounidense rozaron los 420 millones de euros el año pasado.
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Cuota de mercado: El avance frente a Italia refleja, según COAG, la fortaleza de la marca española en un escenario competitivo.
Crítica a la magnificación de los efectos
La organización insistió en que, pese al riesgo inmediato, "no se pueden magnificar los efectos" de los aranceles. "El sector ha demostrado resiliencia ante crisis anteriores, y la demanda estadounidense sigue siendo sólida", señalaron fuentes de COAG. No obstante, reclaman "agilidad" a las instituciones para evitar un deterioro prolongado de las relaciones comerciales.
Con esta postura, COAG se alinea con otras voces del sector agroalimentario que exigen combinar la defensa estratégica de los intereses europeos con una apuesta firme por la calidad y la diferenciación en los mercados globales.