Javier A. García es sin lugar a dudas el principal artífice del magnífico resultado del PP en la provincia de Almería en las elecciones municipales del 28M. Tras una década dirigiendo campañas, ahora le tocaba enfrentarse a ésta como presidente del PP de Almería, y el éxito ha sido rotundo e incontestable. Se ha puesto las zapatillas y los vaqueros y ha recorrido todos los pueblos de la provincia, grandes y pequeños, con el PP en el gobierno y en la oposición, dejando claro que todos y cada uno de los votos cuenta, como así ha sido.
No solo han conquistado mayorías absolutas donde las tenían relativas como en Almería, Roquetas o El Ejido, sino que incluso donde ha crecido Vox no lo ha hecho a su costa. Javier A. García se ha pateado la provincia, a diferencia del PSOE que ha hecho una campaña mucho menos dinámica, menos intensa, y en la que el secretario general, Juan Antonio Lorenzo ha tenido una participación muy escasa, y ahí están los resultados.
García mantendrá la presidencia de la Diputación con tranquilidad y seguridad, sin tener que pactar políticas con nadie, y recogiendo el fruto sembrado a lo largo de todo este tiempo en el que con Gabriel Amat al frente de la misma, llegó el sosiego que rompieron en su momento el PAL y el PSOE. Los resultados se producen tras seguir la línea de la campaña marcada por Juanma Moreno desde Andalucía y que le condujeron a la mayoría absoluta, y la que quiere imprimir Alberto Núñez Feijóo que mira ya a La Moncloa.
Quizá algunos recuerden un viejo anuncio en el que puestos a etiquetar generaciones –porque eso no es nuevo- se hablaba de los JASP (Joven Aunque Sobradamente Preparado), y a esa pertenece Javier Aureliano García, un JAG, un Joven Almeriense Ganador, como también lo es su número dos en el partido, consejero andaluz y exalcalde de Almería, Ramón Fernández-Pacheco, otro joven con experiencia y talento que comparte su ilusión por hacer de Almería un referente.
García suele decir que el PP de Almería es el partido de los almerienses, el que mejor refleja la identidad de nuestra tierra, el que brinda oportunidades a nuestros jóvenes, certidumbre a las familias y tranquilidad a nuestros mayores. Yo no me atrevería suscribir esas palabras, porque obviamente son del todo partidistas, como corresponde a un dirigente político, pero lo que sí está claro es que los almerienses mantienen una clara confianza en esta formación política, más allá de que sus rivales o competidores también anden perdidos en sus propios laberintos.