Quizás sería más exacto hablar de que el Sas dispone de dos tipos de ambulancias en Almería para el traslado de enfermos más o menos graves. Y eso parece, dentro de la lógica economicista en la que nos ha tocado vivir, lo correcto. La AI es una ambulancia para trasladar enfermos, solo para ello. La C es una unidad móvil, con soporte vital y otras garantías para los enfermos más graves.
Nada que objetar a que vivan conjuntamente las dos ambulancias en la vida sanitaria de los almerienses. Desde este planteamiento, la denuncia del Psoe puede ser contestada con razones médicas y políticas, desde la Junta, sin tener que llegar a hablar de las ambulancias que el Psoe ha ofrecido a los almerienses a lo largo de los 37 años en los que estuvo mandando en la sanidad andaluza. Mandato que no fue durante esos años como para lanzar campanas al vuelo, pero que tras cinco años de Moreno en el poder ya no es excusa. El Psoe “hizo mal al privatizar las ambulancias en el 2011”, pero si eso es todo lo que tiene que decir el presidente a la hora de defenderse, poco argumento nos parece.
El número de ambulancias tipo C parece escaso en una provincia de más de setecientos mil habitantes, y ese es el camino por donde debe trabajar la Junta y por donde enfocar las críticas de la oposición en ese capítulo.
El problema que plantea la distribución de las mismas en los centros de salud, es que deja muchos núcleos de la provincia sin una ambulancia para casos graves, y eso, aparte del número, si parece que deba ser denunciado por los socialistas y por el resto de los almerienses que viven en esas zonas donde solo tienen el servicio de la AI. Lo que quiere decir que ante la gravedad de un enfermo podrá ser trasladado al centro más cercano, pero no atendido en la propia ambulancia si esta fuera de la C, que lleva todo lo necesario para ello.
A los dos tipos hay unir el reparto que el Sas ha hecho de las mismas por los centros de salud, y vemos que hay pueblos tan importantes como Huércal Overa, Cuevas, Olula del Río, Tíjola, Serón o Cantoria, donde solo tienen la AI. Pueblos con miles de ciudadanos viviendo en su calles. Y en este caso la pregunta social y política que nos debemos hacer es: ¿Qué criterio usa el Sas a la hora de repartir las ambulancias en sus dos categorías?
Macael, con seis mil habitantes tiene la C, sirva solo como ejemplo. Los anteriores, algunos con el doble, otros con el triple, tienen la AI. ¿Es lógico el reparto? Así, de entrada, no lo parece. Por lo que no vendría mal una explicación por parte de los dirigentes políticos-sanitarios del Pp. Claro que la solución sería comprar más ambulancias tipo C, y con ellas cubrir todo el panorama provincial.
¿Hay dinero para comprar ambulancias, o se lo gastan en sueldos de políticos, asesores y subvenciones a grupos afines a los partidos?
No estaría mejor acabar con los gastos superfluos y comprar más ambulancias tipo C. Pues a ello, señores. Sé que no van a hacer ni puñetero caso, ya conocemos su pedigrí, pero se lo recordaremos cada vez que nos den la oportunidad.