El mundo de los casinos (tradicionales y online) es uno de milagrosas victorias y aplastantes derrotas y, en el mejor de los casos un golpe de suerte podría servir para cambiar totalmente nuestras vidas. Lamentablemente, ese golpe de suerte es tan necesario como elusivo y, además, “la casa siempre gana”. Y es que, estadísticamente, los números no están del lado del jugador: aunque se gane en algún momento, seguir jugando probablemente signifique pérdidas netas. Es por eso que muchos apostadores más audaces y astutos intentan saltarse por completo el factor suerte con algunos métodos y, otros un poco más desagradables, como hacer trampa pura y dura. En esta lista veremos algunos tramposos de los casinos en vivo que intentaron salirse con la suya pero que eventualmente fueron descubiertos.
Richard Marcus
Richard Marcus es conocido por ser el inventor de algunos de los mejores trucos ilegales para hacer dinero en los casinos, empleando trucos de prestidigitación y manipulación psicológica. Lo que pocos saben es que Richard empezó como un croupier de blackjack y baccarat para luego de quedarse sin hogar en Las Vegas. Observar la industria desde el otro lado, le otorgó la perspectiva necesaria para desarrollar sus trucos. Su técnica principal le permitía ganar hasta 500 mil dólares en la ruleta y arriesgarse a perder solo una ficha de 5 o 10 dólares. El truco era poner apuestas de más de 500 dólares pero disimulando las fichas de mayor valor, qué rápidamente cambiaba por fichas de 5 dólares si es que perdía el lanzamiento en la ruleta. Richard fue descubierto y arrestado varias veces, pero nunca se pudo probar su culpa en una corte, por lo que siempre lograba salirse con la suya. Richard se aprendió los trucos para hacer trampa en los casinos y luego los trucos para poder publicar un libro pues, eventualmente, escribiría un exitoso libro sobre las artimañas y trucos que le permitieron hacerse tanto dinero en Las Vegas.
Tommy Glenn Carmichael
Tommy Glenn Carmichael cuenta con 40 años de experiencia como tramposo de Las Vegas, especializándose en el saboteo de las máquinas tragaperras o máquinas de slots. Tommy, antes de adentrarse en el mundo de las trampas de slots, era un reparador de televisores, habilidad que le sería muy útil para manipular los slots. Con el paso del tiempo, el funcionamiento y la tecnología de las máquinas de slots fue evolucionando, y con ellas los métodos de Tommy también se fueron adaptando. Su primer arresto ocurrió en 1985, pero esto hizo poco para disuadirlo de seguir manipulando las máquinas de slots a su favor. Incluso inventaría una “vara mágica” que permitía manipular los slots, que luego vendería a otros tramposos con la cual lograrían hacer hasta 10 mil dólares diarios. Luego sería atrapado y encarcelado varias veces, hasta que cambiara de bando y empezaría a trabajar con los mismos casinos para desarrollar tecnologías anti-trampa.
El equipo de blackjack del MIT
El grupo más famoso (o infame) de esta lista y popularizado por la película 21, del 2008 y protagonizada por Kevin Spacey y Jim Sturgess. Unos estudiantes del MIT de Estados Unidos desarrollaron una técnica de conteo de cartas para poner las estadísticas a su favor, cuando jugaban blackjack en los mejores casinos de Las Vegas. Su éxito se debió a la combinación del conteo de cartas, una impresionante capacidad para la coordinación y el trabajo en equipo y la utilización de disfraces para burlar la capacidad de los casinos de descubrirlos. Eventualmente los casinos en vivo se volvieron cada vez más hábiles para descubrir a los contadores de cartas y el equipo de blackjack tuvo que disolverse. Eso sí, en total lograron ganancias de hasta 5 millones de dólares, sin contar el hecho de que hoy están inmortalizados en la memoria de todos los aficionados del blackjack y el conteo de cartas.
Gonzalo García-Pelayo
Gonzalo García-Pelayo Segovia es el único español en esta lista. Aunque hoy en día es un presentador, director, locutor y productor musical celebrado por ser uno de los padres del rock andaluz, siendo el director de la serie GONG, de Movieplay, que le dio voz a diversos artistas como Carlos Cano, un artista andaluz y universal, García-Pelayo se hizo famoso en los años noventa por las inmensas ganancias que se hizo en la ruleta de la fortuna. Él tenía la teoría de que las ruletas tenían imperfecciones que podían ser aprovechadas por los jugadores ya que eran favorecidos ciertos números y, después de mucha investigación y simulaciones en computadoras decidió intentar aplicar su técnica. En la primera noche que la aplicó logró ganarse 600 mil euros y después de ganancias de más de 2 millones de dólares su entrada fue prohibida en los casinos del mundo. Gonzalo no hizo nada ilegal y nunca pudo ser juzgado por sus actividades, y gracias a sus trucos todos los casinos contemporáneos prueban y monitorean sus ruletas en busca de imperfecciones.