El Partido Popular ha expresado su preocupación por la amnistía que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha prometido a los implicados en el procés catalán. Según el PP, esta medida supone una desigualdad, ya que otorga un privilegio a ciertos políticos a quienes se les perdonan sus delitos hasta el punto de admitir que no fueron tales, mientras que la ciudadanía no recibe el mismo trato, y todo porque Sánchez necesita sus votos para la investidura.
Es cierto que la amnistía plantea un problema de equidad y de respeto al Estado de derecho, que debe ser igual para todos. Pero no es la única desigualdad que existe en España, ni la más grave. Hay otras desigualdades de las que no hablan ni el PP ni casi nadie, y que afectan a millones de personas, especialmente en Andalucía.
Una de ellas es la que se deriva del reconocimiento de Cataluña como nación, que lleva aparejado diferencias con respecto a Andalucía, que en la actualidad es jurídicamente como Cataluña, una nacionalidad histórica. Sin embargo, mientras que Cataluña ha conseguido un amplio autogobierno y una financiación privilegiada, Andalucía sigue siendo una de las comunidades más pobres y con menos recursos del Estado. A ellos se les condona su deuda con el Estado, y a nosotros no nos dan lo que nos deben.
Otra desigualdad tiene que ver con los servicios públicos, como los trenes de cercanías. Mientras que a Cataluña se le va a ceder la gestión de este servicio con financiación incluida, a Andalucía, que lo lleva en su Estatuto desde 2007, no se ha hecho nada en ese sentido. Los andaluces sufren retrasos, averías y falta de inversión en sus infraestructuras ferroviarias como bien sabemos en Almería, lo que dificulta su movilidad y vertebración, y su desarrollo económico.
Estos son solo algunos ejemplos de otras desigualdades que no se deberían admitir, y que también deberían sacar a los andaluces a la calle. No se trata de enfrentar a unas comunidades con otras, sino de reclamar lo que por ley y por justicia les corresponde. Andalucía no puede seguir siendo la cenicienta de España, ni conformarse con las migajas del sistema, si es previsible que el PP salga en defensa de nuestra tierra, entre otras razones porque la gobierna, es lamentable que el PSOE de Almería, en sintonía con el PSOE-A, se mantenga en su posición histórica de doblegar los intereses andaluces como ya pasó en la lucha por la autonomía... por mucho que hasta ellos se crean la historia que inventaron después.