El Juzgado de Instrucción número 3 de Almería decidió dejar en libertad a una joven de 19 años de edad y de origen polaco que, el pasado mes de enero, intentó salir de España con una niña de 14 años con la que había conectado a través de internet, incumpliendo la orden de alejamiento y de incomunicación impuesta por estos hechos.
La joven declaró el pasado viernes sin que se le impusieran nuevas medidas, aunque la causa relacionada con el nuevo contacto con la menor fue remitida al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Berja. En este último se le sentenció a cuatro meses de prisión por un delito de inducción al hogar de menores, así como a 16 meses de prohibición de acercamiento y de comunicación con la menor, en su domicilio o en cualquier otro lugar que frecuente.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Berja tendrá que investigar si se ha infringido la sentencia firme que se le impuso a la joven de 19 años de origen polaco. Esta sentencia incluyó una pena de cuatro meses de prisión suspendida por un período de dos años, con la condición de que la acusada no volviera a delinquir.
El pasado jueves, la joven fue detenida por la Guardia Civil después de que contactara nuevamente con la menor a través de una aplicación de música que permite mensajería instantánea. Si se acredita que ha infringido la sentencia, la pena de cuatro meses de prisión podría aplicarse.
La acusada y la menor de edad establecieron contacto por primera vez en junio de 2021 a través de la plataforma de redes sociales Tik Tok. Según la sentencia, la mujer le hizo creer a la menor que tenía 15 años. Aprovechando la situación de falta de desarrollo propio de la minoría de edad y su situación personal, la condenada influyó en la menor obsequiándole regalos y convenciéndola para que abandonara el domicilio familiar sin el consentimiento de sus padres. Una mañana, bajo el pretexto de acudir al instituto, la joven se encontró con la acusada, quien había viajado a España con la intención de persuadirla para que viviera con ella en el extranjero.
La madre de la menor interpuso denuncia en el puesto de El Ejido porque su hija había salido del domicilio para ir al instituto y no había regresado. Los responsables del centro educativo le comunicaron que la menor no había acudido a clase. De acuerdo con el entorno en el que se movía la menor, se sospechaba que pudiera estar con una persona extranjera, que había conocido por Internet, pero de la que no conocían más detalles.
Durante el registro de la habitación de la menor, los agentes de la Guardia Civil encontraron una carta de despedida, así como material informático necesario para avanzar en las pesquisas. Por tanto, se inició un proceso de cooperación policial internacional con las autoridades de Polonia, que informaron de que la sospechosa había viajado hasta España.
La mujer se alojó con la menor en un hotel de Málaga, desde donde pretendían tomar un vuelo, pero no pudieron hacerlo porque la adolescente "no cumplía con los requisitos" estipulados para viajar. Tras tres días de búsqueda, la menor fue localizada junto a la detenida en la capital malagueña y trasladada a dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil, donde se realizó su entrega a su familia.