En el tejido deportivo andaluz, cinco modalidades se erigen como las auténticas protagonistas, acaparando un significativo 68.5% del total de licencias federativas en la región. El informe 'Participación de la población andaluza en el deporte organizado, perspectiva de género. Año 2022', presentado por el Observatorio del Deporte Andaluz (ODA), arroja luz sobre las tendencias deportivas en la comunidad.
El líder indiscutible en número de licencias federativas es el fútbol, con una impresionante cifra de 194,428 deportistas registrados. Le sigue la caza, con 88,180, el golf con 48,089, el baloncesto alcanzando las 38,088 y el montañismo con 31,643. En conjunto, estas cinco disciplinas deportivas suman un total de 400,428 licencias federativas, un testimonio del arraigo y la pasión que despiertan en la sociedad andaluza.
El incremento generalizado en el número de licencias con respecto al año anterior es una constante en este análisis. Sin embargo, destaca con especial fuerza el aumento del 20% en las licencias de baloncesto, un indicador que refleja el crecimiento y la popularidad que esta disciplina ha experimentado en el último año.
El informe revela que el total de licencias deportivas federadas en Andalucía ascendió a 587,463, representando un aumento significativo del 6.8% respecto al año anterior. Este aumento refleja el compromiso continuo de la población andaluza con la práctica del deporte organizado.
Dentro del panorama de federaciones con menos de 20,000 licencias, dos disciplinas emergen como auténticos fenómenos en crecimiento durante 2022: judo y deportes asociados, con un notable incremento del 85%, y voleibol, con un sólido aumento del 50%. Estos datos subrayan la diversificación de intereses deportivos en la región.
No obstante, también se observan caídas notables en algunas federaciones. Halterofilia lidera las disminuciones con un marcado 72%, seguida de béisbol y softbol con un descenso del 69%. Asimismo, deportes náuticos como vela (-11%), piragüismo (-2.7%), y motonáutica (-8%), y deportes de raqueta como squash (-35%), pádel (-30%) y tenis (-20%) registran descensos que podrían indicar cambios en las preferencias deportivas.
Un aspecto que resalta en el análisis es la persistencia de desigualdades de género en la participación deportiva. La mayoría de las federaciones deportivas andaluzas muestran un peso porcentual de mujeres respecto a hombres inferior, aunque existen excepciones notables. Gimnasia, voleibol, patinaje e hípica son las cuatro federaciones con más licencias femeninas que masculinas, ofreciendo un atisbo de equidad en el panorama deportivo.
No obstante, el estudio también arroja una luz positiva al indicar un incremento del 7% en el número de licencias pertenecientes a federaciones deportivas de personas con discapacidad, un paso significativo hacia la inclusión y la diversificación en el deporte andaluz.
En definitiva, el informe del Observatorio del Deporte Andaluz proporciona una radiografía detallada y reveladora de la dinámica deportiva en la región. Más allá de las cifras, subyace el compromiso continuo de la población andaluza con la práctica deportiva, un motor de bienestar y cohesión social que se fortalece año tras año.