El anuncio realizado esta semana por la alcaldesa de Almería, María del Mar Vázquez, de la creación de la Mesa de la Conectividad para exigir, pero también para aportar, soluciones a los escasos (y caros) servicios aéreos y ferroviarios sirve de nuevo como denuncia a una situación que, permanente en el tiempo, insiste en la necesidad de aunar esfuerzos para acabar con el aislamiento de Almería.
Un anuncio que ha llegado tras una Navidad que ha congregando a miles de almerienses y visitantes llegados de todas partes y cuya presencia, sin duda, hubiera sido mucho mayor de disponer esta provincia de unas infraestructuras y unos servicios en materia de comunicaciones acordes al potencial que de por sí tiene.
La Mesa de la Conectividad no nace desde la ocurrencia ni desde la frustración, como algunos agoreros entienden, y sí del hartazgo y el convencimiento de que administraciones, empresarios del sector turístico y agentes sociales tienen mucho que decir y mucho que aportar en la consecución de ese objetivo. Es también una invitación a sumar esfuerzos, de hecho el Ayuntamiento se suma con 300.000 euros de dotación presupuestaria, cuantía que se verá completada por la Diputación y la Junta de Andalucía en el objetivo de mejorar las prestaciones en las comunicaciones y unir Almería con otras ciudades y con ello abrir nuevas posibilidades a nuestra proyección turística, pero también a otros sectores, como el agroalimentario o de la piedra natural, que también necesitan unas conexiones alternativas a la carretera, cada vez más condicionada por las políticas sostenibles de la Unión Europea.
Volverá también el Ayuntamiento, otra vez más, a tocar a la puerta de Renfe, en el caso de las comunicaciones ferroviarias, para al menos recuperar la frecuencia de trenes que se nos arrebató durante la pandemia, así como tarifas más asequibles, algo de lo que parecen haberse olvidado.
Y será la Feria Internacional de Turismo de Madrid, FITUR, el escaparate principal en el que sentar alrededor de esta Mesa y poner en estrecha comunicación a sectores y administraciones implicados en algo que todos interesamos como justo y necesario. Una oportunidad que el Ayuntamiento quiere desligar de un debate partidista entendiendo que ha llegado el momento de buscar y aportar soluciones que permitan a Almería dejar de ser una isla ¿Puede alguien negarse a apoyar más frecuencia de trenes y billetes más baratos? Veremos…