Los alcaldes y alcaldesas socialistas de la provincia revalidarán sus cargos el próximo 28 de mayo porque todos y todas, sin distinción, se han dejado la piel por sus pueblos y por su gente durante los últimos cuatro años. Con su gestión: directa, cercana, humilde y sincera, volverán a mirar a sus vecinos y vecinas a la cara con la mirada limpia de quienes han cumplido sus promesas y con el brillo en los ojos por la ilusión de querer hacer más, mucho más, por su pueblo. Y es que la gestión socialista marca la diferencia. Ahí está el trabajo realizado, por ejemplo, en municipios como Cuevas del Almanzora, Níjar, Vícar o Garrucha por poner, como digo, sólo algunos ejemplos.
En todos ellos se gobierna para la ciudadanía, poniendo en marcha servicios y realzando el valor de lo público que es lo que nos hace iguales. La igualdad y la justicia social son los pilares en la gestión de cualquiera de estos ayuntamientos. Los alcaldes y alcaldesas del PSOE no descansan hasta solucionar los problemas de sus paisanos y paisanas y tocan a las puertas de quien corresponda para conseguir su cometido: el interés general de su municipio. A todas las puertas: provincial, autonómica o estatal. En esto, lo tenemos claro: la gente está por encima de cualquier sigla.
Sin embargo, ¿dónde han estado los alcaldes y alcaldesas del PP cuando desde la Junta de Andalucía se han eliminado cada año –este también- aulas públicas en los colegios de la provincia? ¿En qué lado han estado cuando se han cerrado hospitales, como el de la Cruz Roja, consultorios o centros de atención al desarrollo empresarial? ¿En qué misión más importante se encuentran cuando frente a sus ojos aumentan las listas de espera y nos están obligando a pagar por recibir atención sanitaria si no queremos poner en riesgo nuestra salud? Está claro. Al lado de la gente, no.
Los alcaldes de El Ejido y Roquetas y la alcaldesa de Almería, por ejemplo, han estado siempre del lado de su partido por encima del de su gente. Ni una crítica, ni un pero, todo son palmas y vítores cada vez que les visita el presidente andaluz o cualquier consejero o consejera y realizan promesas que no cumplen, y no hay más demandas.
Sobre la mesa están las diferentes maneras de gobernar. En realidad sólo hay dos: del lado de las personas (PSOE) o de espaldas a ellas y aquí, claramente, están los ayuntamientos gobernados por el PP.