Según la señora Montero, “los del no a la Otan no saben de lo que hablan”. Eso lo manifiesta una mujer que no hace muchos años, junto a otros, a los que entonces llamaba compañeros, llevaban a gala lo del no a la Otan y el no a la guerra. No ha pasado mucho tiempo, aun lo recuerda el personal, señora Montero. Si la señora ministra y candidata a mandar en Andalucía reconoce que no sabía de lo que hablaba hace unos años, y que tras el ejercicio realizado se ha dado cuenta de que no sabía lo que decía y defendía cuando ella llevaba la pancarta del no a la guerra, o en años anteriores cuando pregonaban lo de “Otan de entrada no”, entenderemos que el cambio puede hasta ser razonable.
Pero claro, los que lo decían entonces eran los espabilaos de la clase, los que más sabían, los que tenían la verdad y solo la auténtica verdad, mientras que los que lo dicen ahora no saben de lo hablan. Pobres míos. Tanto años Iglesias, Díaz y cia. en el poder al lado de Pedro y no han sabido cambiar de opinión, no se les ha pegado nada de lo que este hombre y sus ministros del sanchismo usan como el mejor de sus argumentos ante los ciudadanos: el cambio de opinión, lo que dije ayer no vale, esta es mi nueva verdad cuando lo necesita el presidente para mantenerse con el culo pegado al sillón de la Moncloa.
Es posible que hasta que la señora Montero no ha anunciado su presencia como candidata a la Junta, la figura de la sevillana pasaba bastante desapercibida por estos andurriales, pero ha sido anunciar que se bajaba a las orillas de su río, que pensaba pescar en el Guadalquivir, y se le están viendo las costuras a la futura candidata. No se quejará de la última entrevista que le hemos visto en la tele, fue un blanqueo total e increíble de su persona, sus decisiones y sus políticas, las caleras del país se quedaron sin producto de tanta cal como se usó en la charla con la señora Montero, cuentan que tuvieron que recurrir al talco de Somontín y a los yesos de Sorbas para seguir pintando de blanco a la ministra de hacienda, la que nos ha subido a lo largo de los seis años pasados casi noventa impuestos de los que padecemos los andaluces, junto al resto de los españoles, y candidata a la presidencia del convento de la Junta sevillana.
No cree que le afecte en unas futuras elecciones andaluzas, año y medio, las decisiones tomadas. Aunque en política ya se sabe los vuelcos que pueden dar los votos, pero las encuestas, querida ministra, si algo vienen diciendo, es que el Pp logra mayoría absoluta, y que son muchos todavía los que no han olvidado que usted andaba por estas tierras, y mandando, cuando los Eres eran actualidad diaria, los Ángelos sevillanos estaban abiertos y el dinero se amontonaba debajo de alguna cama para asar vacas.