Colectivos ecologistas y vecinos de Almería, que forman parte de la Mesa del Clima, han presentado un total de 164 alegaciones al Plan Municipal contra el Cambio Climático. Entre las organizaciones que han hecho llegar sus propuestas se encuentran el Grupo Ecologista Mediterráneo, Greenpeace, Ecologistas en Acción y La Palmera. Estas entidades consideran que el plan actual es “no sólo insuficiente, sino incluso irresponsable en el contexto actual de emergencia ante la crisis climática y energética”.
A pesar de esto, los firmantes de las alegaciones mantienen la esperanza de que se puedan realizar los cambios necesarios para transformar el documento en un plan que responda adecuadamente a los desafíos del cambio global que enfrenta Almería, al igual que otras regiones del país y del planeta.
Un Plan con Falta de Ambición
El plan elaborado por el Ayuntamiento de Almería se basa en la Ley Europea del Clima, la Estrategia de Transición Justa y otros marcos normativos como el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima. Aunque identifica los principales riesgos asociados al cambio climático en el municipio, las organizaciones critican su falta de ambición en cuanto a medidas preventivas. Entre los riesgos mencionados se incluyen las inundaciones provocadas por el río Andarax, la subida del nivel del mar, la pérdida de biodiversidad y el impacto negativo de fenómenos como sequías e intensas olas de calor.
Las alegaciones plantean mejoras en diversas áreas, incluyendo la gestión de residuos, la rehabilitación integral de edificios públicos y barrios vulnerables, así como la promoción del transporte sostenible. Además, exigen una planificación urbanística más responsable que contemple el ciclo integral del agua y fomente una economía circular.
Demandas Claras para un Futuro Sostenible
Las organizaciones solicitan un enfoque decidido ante la crisis climática actual. Señalan que muchas áreas urbanas están en riesgo de inundación y no han recibido atención adecuada para prevenir ocupaciones indebidas. Proponen declarar como suelo rústico aquellas zonas inundables y establecer planes de emergencia para comunidades ya afectadas, como El Zapillo o la Vega de Acá.
La creciente frecuencia e intensidad de las olas de calor también ha llevado a estas entidades a abogar por la creación de “islas verdes” en entornos urbanos. Promueven espacios con vegetación natural en lugar de cemento o césped artificial, argumentando que estos espacios ayudan a mitigar el calor extremo.
Preocupaciones sobre Infraestructura y Participación Ciudadana
Asimismo, critican la imprecisión en la cartografía del Plan Municipal contra el Cambio Climático, señalando que no delimita adecuadamente las áreas prioritarias para actuar. También destacan la falta de una valoración socioeconómica adecuada que considere cómo las comunidades más vulnerables son las más expuestas a los efectos adversos del cambio climático.
En cuanto a la transición energética, los ecologistas subrayan la necesidad urgente de promover sistemas como el autoconsumo y las comunidades energéticas. Estos modelos podrían facilitar un avance hacia fuentes renovables y ayudar a reducir tanto las emisiones contaminantes como las facturas eléctricas cada vez más elevadas.
Riesgos Adicionales por Temporales
No menos importante es el riesgo asociado a temporales vientos intensos agravados por el ‘efecto Venturi’, especialmente en áreas con edificaciones altas sin planificación adecuada. Lugares como El Palmeral o Plaza de Las Velas han sido identificados como puntos críticos donde ya se han registrado accidentes debido a fuertes ráfagas.
Las alegaciones no solo son técnicas; también buscan involucrar activamente a los ciudadanos almerienses en este proceso. Se demanda una comunicación clara y accesible para asegurar que todos puedan participar en este proyecto vital para enfrentar un problema ambiental creciente: “las alertas no han parado de llegar desde los ámbitos sociales o científicos”, concluyen los colectivos implicados.