La reciente licitación publicada por ADIF Alta Velocidad para el suministro y transporte de desvíos ferroviarios destinados a la construcción de una base de montaje en el tramo Lorca-Almería de la Línea de Alta Velocidad (LAV) Murcia-Almería ha vuelto a encender las alarmas sobre los plazos de finalización de esta infraestructura clave para la provincia de Almería. Con un periodo de ejecución de 15 meses, y un presupuesto de 2.145.462,21 euros, esta licitación sitúa su conclusión en el segundo semestre de 2026, lo que confirma que el AVE no estará operativo en Almería en 2026, como se había prometido en varias ocasiones. Según los cálculos más optimistas, la infraestructura podría estar lista a lo largo de 2028.
Desde que Pedro Sánchez llegó al Gobierno central, el PSOE quiso marcar distancias con respecto a la gestión del PP en la construcción de la línea de Alta Velocidad y el Corredor Mediterráneo. De este modo, prometió que sin duda alguna, el tren entraría en Almería en 2025, cuando ya acercaba la fecha y ante la evidencia de que no sería así, apuntó 2026, más tarde el propio ministro Óscar Puente, ya mencionó que estaría listo "en esta legislatura", lo que apuntaba a 2027, si bien parece que también habrá obras ese año.
Sin embargo, informes más recientes sugieren que los plazos se han extendido significativamente, con proyecciones que ahora apuntan a 2028 como fecha más realista. Este cambio de versiones ha generado críticas y descontento entre los almerienses, quienes ven cómo una infraestructura vital para el desarrollo económico y social de la provincia sigue enfrentando retrasos y promesas incumplidas.
La situación actual refleja la complejidad técnica y administrativa de un proyecto de esta magnitud, pero también pone de manifiesto la necesidad de mayor transparencia y compromiso por parte de las autoridades responsables. Mientras tanto, Almería sigue esperando un AVE que parece cada vez más próximo, pero que no llega.