Los prestamos en línea están tomando la delantera debido a sus beneficios. Una comparación con los requisitos bancarios permite llegar a esta conclusión.
Al momento de solicitar un financiamiento, los bancos suelen colocar múltiples obstáculos para su aprobación, pues normalmente piden una larga lista de requisitos. En contraste, las compañías en línea tienen un proceso de tramitación fluido porque:
Las empresas en línea no piden más que un recibo de sueldo o el comprobante del pago de un servicio escaneado. Incluso, algunas veces ni siquiera exigen el historial crediticio de la persona debido a que la finalidad de estas compañías es acelerar el proceso.
Este es un aspecto que propone una excelente competencia a las entidades bancarias puesto que estas últimas tratan de disminuir el riesgo crediticio. Semejante cuestión implica que las instituciones físicas buscarán de donde cobrar el dinero en caso de que el cliente incurra en impago. Las compañías online solo verifican en el recibo de sueldo que el solicitante se encuentre en la capacidad de afrontar la deuda futura.
En vista de que el perfil crediticio de una persona que aplique por un préstamo en línea es muy básico, las probabilidades de aprobación se incrementan. Por lo general, solo se pide tener una cuenta bancaria activa, identificación (pasaporte o DNI), tener al menos 18 años y el último recibo de sueldo.
En cuanto a esto, también hay que tener en cuenta el hecho de que estas empresas ofrecen planes adaptados a las necesidades de cada cliente. En este sentido, disminuye de forma automática el riesgo de un impago y, en consecuencia, aumenta la confianza para prestar.
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