El presidente de una asociación de usuarios de cannabis y el encargado del local han sido condenados por la Audiencia Provincial de Almería a penas que suman tres años de prisión y doce meses de cárcel respectivamente. La sentencia se basa en que, según la Audiencia, "aparentando" que la forma asociativa "amparaba la libre circulación de droga", se dedicaron a la venta y distribución de marihuana y hachís.
El presidente del club ha sido condenado por un delito de asociación ilícita y otro contra la salud pública, lo que le ha llevado a una pena de dos años de prisión. El tribunal ha confirmado que la asociación fue creada en octubre de 2014 y se inscribió en el Registro de Asociaciones de Andalucía, además de contar con un local alquilado como sede.
El club se enfocaba en la Naturaleza/Medicinas Alternativas y tenía alcance provincial. Según sus estatutos, su objetivo era estudiar el cáñamo y sus posibles aplicaciones culturales, científicas y terapéuticas, así como prevenir los riesgos asociados al uso ilegal de cannabis. También buscaban promover el debate social sobre la situación legal del cannabis y sus consumidores, defender sus derechos constitucionales y normalizar la tributación del cannabis para combatir las mafias.
El tribunal informa que se encontraron varios botes y bolsas con drogas, sumando un total de 30 kilos y medio valorados en más de 17.500 euros. También se encontraron dos comprimidos de MDMA, una balanza de precisión, un defensa extensible, una navaja, un aparato Taser y 520 euros en efectivo. La sentencia destaca que ninguna de las siete personas que estaban consumiendo drogas presentó documentación que los acreditara como miembros de la asociación mencionada.
Según la sentencia, en febrero de 2020, la Policía Nacional acudió a la sede en busca de un individuo denunciado por posible delito de violencia de género. Uno de los acusados, quien era el encargado y socio del local, les permitió la entrada. En el lugar se encontraban siete personas consumiendo marihuana.
Según la investigación, desde enero de 2020 los acusados se dedicaban a la venta y distribución de marihuana y resina de cannabis a consumidores. Utilizaban la forma asociativa como cobertura para amparar la libre circulación de droga. Adquirían las sustancias de proveedores desconocidos dentro del mercado ilícito y el dinero intervenido provenía de las ganancias obtenidas en el local de la asociación.