Opinión

El PSOE se adueña otra vez de Salmerón

(Foto: malasombra).
Rafael M. Martos | Viernes 14 de abril de 2023

Un ejemplo más de la manipulación que el PSOE hace de la historia es el homenaje que le han rendido a Nicolás Salmerón, el breve presidente de la I República, en el día de la II República. ¿Qué tiene que ver Salmerón con el 14 de abril? Nada. Salmerón fue presidente en 1873, cuando se proclamó la primera república española, que duró apenas un año. La segunda república se proclamó en 1931, casi sesenta años después. No hay ninguna relación entre ambas por mucho que la exvicepresidenta del Gobierno de España Carmen Calvo (famosa por "el dinero públi no es de nadie" y "a Esperanza Aguirre hay que colgarla de la catenaria") y del secretario general del PSOE de Almería, Juan Antonio Lorenzo Cazorla encabecen el acto en su Alhama natal.

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Pero el PSOE quiere apropiarse de la figura de Salmerón, que fue un político liberal y progresista, pero también contradictorio y oportunista. Salmerón renunció a la presidencia por no firmar unas sentencias de muerte contra unos rebeldes carlistas, pero no tuvo reparos en apoyar la guerra colonial en Cuba y Filipinas. Salmerón defendió los intereses de una Cataluña federal, siendo diputado por Barcelona, mientras ignoraba a su tierra natal, Almería, y se enfrentaba a los federales andaluces que querían una república más descentralizada y democrática. Salmerón fue un hombre de su época, con luces y sombras, pero no tiene nada que ver con el proyecto republicano del PSOE.

Al menos, el PSOE ha tenido la decencia este años de no usar la bandera tricolor en el acto de homenaje a Salmerón, ya que él nunca la usó. La bandera de la I República era la roja, amarilla y roja, con el escudo republicano. La bandera tricolor se adoptó en la II República, por influencia morada de los comuneros castellanos. El PSOE quiere hacer creer que la bandera tricolor es la única legítima y representativa de la república, pero eso es falso. La república es una forma de gobierno, no un símbolo ni una ideología. El PSOE debería respetar la historia y dejar de manipularla con fines partidistas, como ha hecho con la Transición, o con el proceso autonómico andaluz.


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