Pero al margen de eso, lo cierto es que en la provincia de Almería, entre las consecuencias de una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA para los modernos, para los demás, tormenta) que ha dejado fuertes lluvias e inundaciones en varios puntos, está el haber aclarado bastante el panorama político por sorpresa. Verán, ninguno de los candidatos a las elecciones municipales del 28M ofrecen soluciones en sus programas electorales a situaciones que no nos son ajenas, porque se producen cada vez que llueve, aunque sean cuatro gotas... y si son ocho, ya ni les cuento la que se lía.
Cada vez que llueve, se repiten las mismas escenas: el paso subterráneo de La Goleta se inunda y se corta el tráfico; la carretera de Níjar se convierte en un río y deja incomunicado el levante de la capital; la carretera de Venta Gaspar se anega y aísla a los vecinos; la carretera de Costacabana se cierra por seguridad; y otras zonas de la provincia sufren también riadas y daños en cultivos, viviendas y vehículos, como Cuevas del Almanzora, Vera, Arboleas...
Estas situaciones -insisto- no son nuevas ni imprevisibles. Cortar una vía no puede ser la solución definitiva, y menos cuando lo que es convertir en isla una parte de la ciudad. Ya se han producido en otras ocasiones, como en mayo de 2022 o en marzo de 2022, cuando se activó la fase de preemergencia del Plan de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones, y eso solo por citar el año pasado, pero es recurrente. Sin embargo, los políticos de Almería no han hecho nada para evitarlo o paliarlo. No es excusa que la titularidad de las vías o de las ramblas sean de otra administración, o que lo sean las competencias para solventarlo, porque deben ponerse de acuerdo y coordinarse para actuar, como lo hacen en otras cuestiones.
Los seis principales candidatos a las elecciones municipales de Almería tienen perfiles muy variados, con formaciones diversas y trayectorias en la empresa privada (alguno) o la política. Sin embargo, ninguno parece tener en cuenta las necesidades reales de los ciudadanos que sufren las consecuencias de las lluvias e inundaciones. Les animo a que miren sus programas electorales, encontrarán de casi todo, pero ni uno solo dedica ni una línea a aportar soluciones para evitar que el Levante de la capital quede aislado cada vez que llueve, y eso se repite una y otra vez, una o dos veces al año.
Y no es solo cosa de la capital, miren el resto de la provincia, y hagan la misma prueba, a ver si encuentran en los programas electorales de quienes gobiernan o de quienes aspiran a hacerlo, propuestas para minimizar las consecuencias de las precipitaciones. Ni uno. Eso sí, si les pregunta, dirán que es responsabilidad de otras administraciones, pero ellos -ya digo, en el gobierno o en la oposición- no tienen empacho en prometer montones de cosas que tampoco son competencia municipal.
Las lluvias han dejado en evidencia que el postureo está por encima de la política real, que es la de solucionar los problemas de la gente.
Los políticos de Almería demuestran así su desconexión con la realidad y su falta de compromiso con aquello que afecta a los ciudadanos. Prometen muchas cosas, pero lo vital, ni caso.
La lluvia nos ha venido bien, como decían mis padres, para limpiar el ambiente. Ahora se ven mucho mejor los programas electorales.