La reciente sentencia del caso de Dani Alves ha suscitado una ola de reacciones en el ámbito político y social. La ministra de Igualdad, Irene Montero, no ha dudado en calificarla de “vergüenza”, al tiempo que expresó su preocupación por la tendencia a cuestionar el testimonio de las víctimas.
Montero se pronunció con firmeza sobre la importancia de respaldar a quienes han sufrido agresiones. “Estamos contigo”, afirmó en un mensaje claro dirigido a las víctimas. Su intervención resalta la necesidad de crear un entorno donde se escuchen y se crean las voces de quienes han padecido situaciones de violencia.
El debate generado por esta sentencia ha puesto de relieve la fragilidad del sistema judicial frente a los testimonios de las víctimas. La ministra subrayó que es fundamental que la sociedad apoye a las personas que denuncian, para evitar que se sientan solas o desprotegidas.
Asimismo, Montero destacó que este tipo de decisiones judiciales pueden tener un impacto negativo en la percepción pública sobre la credibilidad de las denuncias. En este sentido, instó a reflexionar sobre cómo se manejan estos casos en los tribunales y la responsabilidad que tienen tanto los jueces como la sociedad en su conjunto.
La ministra concluyó su intervención haciendo un llamado a todos los sectores para trabajar juntos en la erradicación de la violencia machista y para garantizar que las víctimas reciban el apoyo necesario. “No podemos permitir que el miedo silencie a quienes buscan justicia”, enfatizó Montero.
Con estas declaraciones, Irene Montero reafirma su compromiso con la lucha por los derechos de las mujeres y por un sistema judicial más justo y equitativo, donde el testimonio de cada víctima sea valorado y respetado sin reservas.