El Grupo Parlamentario Popular ha presentado una Proposición no de Ley para su debate el próximo jueves en el Pleno del Parlamento de Andalucía, pidiendo que se manifieste el "total rechazo" del Real Decreto sobre el Plan Hidrológico de Tercer Ciclo del Tajo (2022-2027). Esto se debe a que los criterios técnicos y jurídicos, en lugar de los políticos e ideológicos, no se han tenido en cuenta para determinar el caudal ecológico en el Tajo, lo que tendría un profundo efecto económico, laboral y demográfico en la provincia de Almería.
La propuesta del PP se remonta a los orígenes del trasvase Tajo-Segura, que comenzó en 1967 y se llevó a cabo por primera vez en 1979, y señala que el Consejo de Ministros aprobó el 24 de enero de 2023 los Planes Hidrológicos de Tercer Ciclo para el reparto de los recursos hídricos en España hasta el año 2027.
La iniciativa del PP recuerda que el Plan Hidrológico de la Cuenca del Tajo 2022-2027 ha decidido recortar en 105 hectómetros cúbicos el agua trasvasada a la zona agrícola de Alicante, Murcia y Almería, de los 290 previstos. Además, el Gobierno ha puesto de manifiesto que "el Tajo no tenía reconocido caudal mínimo ecológico", pero ahora sí, aunque el caudal fijado "no esté respaldado por informes técnicos", ya que "se han tenido en cuenta solo criterios políticos".
Andalucía no rechaza la existencia de un caudal mínimo ecológico, sino el volumen del mismo. Según diversos estudios científicos, con 6 metros cúbicos por segundo sería suficiente para que el trasvase Tajo-Segura fuera viable. Esto es lo que afirma la Proposición no de Ley del PP.
El PP ha expresado su rechazo al recorte del trasvase Tajo-Segura propuesto por el Gobierno de España para alcanzar el buen estado del río Tajo. El partido ha señalado que este recorte conllevará innumerables perjuicios para la región del Levante, como la pérdida de más de 15.000 puestos de trabajo, 25.000 hectáreas de cultivo y 18.000 millones de euros en la balanza de exportaciones nacionales. Además, el PP ha señalado que hay otras medidas que podrían ser tomadas para mejorar el estado del Tajo, como la mejora del tratamiento de aguas residuales o la modernización de regadíos. El PP también ha subrayado que alcanzar el buen estado del río Tajo debería ser compatible con satisfacer las demandas en la Cuenca del Segura