Hace poco más de dos semanas, específicamente el 26 de noviembre, el tren Intercity que cubría la ruta de Almería a Madrid sufrió un descarrilamiento en la estación de Atocha. La incertidumbre sobre las causas de este incidente se ha disipado recientemente, gracias a la revelación del informe elaborado por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). La noticia fue compartida por el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, a través de su cuenta de Twitter.
El informe destaca que de los tres descarrilamientos registrados en la zona de Atocha en los últimos días, solo se ha determinado con certeza la causa del tren procedente de Almería. La raíz del problema fue la "rotura de una aguja", según detallan los técnicos de Adif. Sin embargo, subrayan que las causas "últimas" de este accidente aún están bajo investigación.
En el momento del descarrilamiento, ocurrido en la travesía 10ª, se activó de inmediato el protocolo de respuesta, como señala el informe: "Se produjo por rotura de una aguja de la travesía 10ª, y la gestión inmediata se resume en la comunicación realizada por el H24". El resultado fue un total de 14 heridos leves a las 14:24 horas del mismo día, sin necesidad de asistencia médica, y afectaciones en la circulación ferroviaria entre Atocha Cercanías y Madrid Nuevos Ministerios por el túnel de Recoletos.
Para abordar la situación, se "embridó" parte de la travesía mientras se esperaba la fabricación a medida de una nueva aguja, según informó Europa Press. La consecuencia directa fue una limitación que obligó a ciertos trenes a utilizar vías alternativas, destacando que los trenes de la serie 450, conocidos como buques, no transitaban comúnmente por este punto.
La recuperación de la circulación de trenes de la red de Cercanías de Renfe entre Atocha y Recoletos fue anunciada el pasado domingo, 10 de diciembre, tras la suspensión temporal para realizar pruebas relacionadas con el comportamiento del material rodante sobre la vía. Este proceso involucró a unos 60 trabajadores de Renfe y Adif, con un esfuerzo adicional en la atención al cliente.
Como parte de las medidas tomadas, Renfe y Adif llevaron a cabo pruebas el 8 de diciembre, que consistieron en pasadas de dos tipos de trenes a diferentes velocidades en el tramo afectado. Afortunadamente, estas pruebas no revelaron problemas en el recorrido ni indicios de alerta, proporcionando un paso crucial hacia la normalización del servicio en las líneas de Cercanías, así como en los trenes de Media y Larga Distancia que circulan en esta sección.