Estamos ante la deriva a la que nos ha llevado la ley llamada del “sí es sí”, elevada a tal rango por el Psoe y sus socios de Podemos, Sumar, Pnv, Bildu y los dos partidos de delincuentes catalanes. Sin olvidar que el Pp al final le hizo un favor al Psoe, arregló algo la misma, lo debió arreglar tan mal (qué legisladores tenemos en este país, Dios), que al final de nada, o casi nada sirvió aquel favor pepero al socialismo de Pedro Sánchez. Y lo ha dejado meridianamente claro el Tsjc, ojo, con dos miembros femeninos y declaradas de izquierdas, por lo que no se puede decir, como ha hecho la millonaria europarlamentaria, señora Montero, la de Galapagar, que es cosa de la derecha y del patriarcado.
¡Que Dios le conserve el sentido común a esta señora, si es que en algún momento ha tenido alguno!
Reitero que esta ley que los jueces del supremo catalán ponen en la picota, no es una cuestión solo achacable a la señora Montero y su caballero de Galapagar, la culpa hay que sumarla en el haber de Pedro Sánchez y su gobierno, pues fueron ellos, como mayoría de los grupos que apoyan al gobierno del Psoe, los que la llevaron al parlamento y votada fue por sus diputados. No se quiten la responsabilidad, con la pareja del casoplón, que fueron nombradas por ustedes, señores del Psoe.
¿Y ahora, qué piensa hacer? ¿Le echará a la fiscalía encima? No creo que se atreva, con Cataluña hay que guardar las apariencias, no se vaya a enfadar el “mochito” y nos saque las higadillas.
¿Qué hacemos con todos los Alves que han recibido una condena, y son demasiados, solo y exclusivamente por la denuncia, sin pruebas, por parte de una dona? Por aquello de: yo si te creo hermana. Catorce meses ha estado privado de libertad el jugador, Dani Alves. Bastantes más de esos catorce en boca de media España acusándole de depredador sexual y otras lindezas. Meses en los que nos hemos creído todo lo que se ha dicho sobre él, para que ahora venga un tribunal de justicia, y por unanimidad, decida absolverlo del delito acusado. Alguien ha echado la cuenta y manifiesta que se le podrá indemnizar con veinte mil euros por los meses perdidos. Poco dinero, pensamos, para compensar los catorce meses.
Y, ¿quién le paga a Dani por la fama, por la carga que ha llevado sobre su prestigio como persona en esos meses? Es de esperar que los Alves que se encuentran en la misma situación en nuestro país decidan elevar a los supremos sus sentencias, en busca de que una ley que solo ha logrado condenar por odio o envidia, dando constancia de que la denuncia de una mujer contra un hombre se convertía por culpa de esa ley en dogma de fe.
Pd. La candidata del Psoe a la Junta de Sevilla y alrededores, María Jesús Montero, se ha metido en un buen lío con sus declaraciones, ya ni el gobierno ni el partido la defienden. ¿Una candidata para ganar? ¿Llegará a presentarse?