¿Qué tienen en común Elon Musk, Jeff Bezos y Yolanda Díaz? Pues que los tres parecen estar obsesionados con el espacio exterior. Mientras que los dos primeros son conocidos por sus proyectos de exploración y colonización espacial, la tercera ha sorprendido a propios y extraños con sus declaraciones sobre que los poderosos están preparando cohetes para irse del planeta Tierra.
La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social se ha sumado así a la corriente “conspiranoica” que desde que el hombre puso el pie en la Luna, lleva especulando con la posibilidad de que las élites mundiales tengan un plan de escape ante una eventual catástrofe global. Una idea que ha sido explotada por el cine, la literatura y la televisión, siendo una de las últimas películas al respecto la titulada 2012, donde un grupo selecto de personas logra sobrevivir al fin del mundo anunciado en profecías de los Mayas gracias a unas gigantescas naves espaciales.
Pero lo que nunca se había visto es que una vicepresidenta de Gobierno diera pábulo a algo así, sin aportar ninguna prueba ni argumento que sustente su afirmación. ¿A qué poderosos se refiere... acaso no es ella poderosa? ¿Qué cohetes están preparando y dónde? ¿A qué planeta piensan irse... al cálido Marte tal vez? ¿Qué sabe ella que nosotros no sabemos? Son algunas de las preguntas que quedan en el aire tras escuchar a Yolanda Díaz.
Mientras ella está en las nubes o más allá que dirá Buzz Lightyear, pierde la noción de lo que pasa en la Tierra. Por ejemplo, se queja de que en Grecia, la ley vaya a permitir trabajar hasta 13 horas, y olvida que en su país (¡con lo que a ella le gusta enfatizar esa palabra cada vez que la dice!), en España, en iguales condiciones la ley permite trabajar 24 horas al día, ya que en Grecia esas 13 horas es la suma de horas que puede echar un pluriempleado, y en España no hay límite legal y así, una persona puede tener varios trabajos que sumen un total de 24 horas, un día completo. Pese a lo cual, desde el Gobierno griego le han recordado el nivel de paro que tiene España, y que no está la vicepresidenta como para dar lecciones de nada.
Quizás Yolanda Díaz debería bajar de su cohete imaginario, o de la escoba voladora, y poner los pies en el suelo. Quizás debería ocuparse más de los problemas reales de los trabajadores españoles y menos de las fantasías espaciales de los supuestos poderosos. Porque si no, lo único que va a conseguir es que los ciudadanos le digan: “Houston, tenemos un problema”.